Protección solarCon la primera exposición al sol, ya empieza el deterioro de la piel y como ésta tiene memoria (lo que se conoce como el “capital solar”, que cada uno de nosotros tenemos), los efectos de la radiación recibida a lo largo de nuestra vida se acumulan. De esta forma, a mayor dosis de radiación solar recibida durante la infancia, mayor es el riesgo de padecer cáncer de piel en la edad adulta. Y un dato que hay que tener en cuenta: las quemaduras que se producen antes de los 1 años aumentan el riesgo.

No es bueno estar moreno y tampoco lo es estar muy blanco. Habría que exponerse una media de diez minutos al sol todos los días para sintetizar la vitamina D que necesitamos y que, además, nos ayuda a protegernos de ciertos tipos de cáncer, entre ellos precisamente el de piel o melanoma. Y esto sirve también para los mas pequeños.

Las fórmulas pediátricas son las mas seguras. Están hechas a su medida. Tienen protecciones altas, imprescindibles para ellos/as; son resistentes al agua y al roce de la arena para prolongar su duración; contienen filtros con bajo potencial de alergia para proteger su delicada piel y no faltan las fórmulas en texturas prácticas ( por ejemplo, en spray o emulsión) o con color, para controlar mejor que la aplicación ha sido correcta.

A cada edad, su protección:

  • Menos de 1 año: Nada de exponer a los bebés a la luz solar directa. A esta edad son extraordinariamente frágiles, tanto al sol somo al calor, por lo que todas las precauciones son pocas. La piel del recién nacido es muy vulnerable y pueden aparecer con facilidad eritema solar y quemaduras. Por eso deben estar a la sombra de forma constante y alejarse de las altas temperaturas, sobre todo desde las 11 de la mañana a las 5 de la tarde, asegurándonos de que beben agua para estar bien hidratados. En cuanto a los protectores solares, tiene que ser específicos para bebés, o para pieles ultrasensibles.
  • Hasta los 3 años: Los niños/as necesitan un triple sistema de protección: ropa (fresca y opaca), sombrero y protector solar (específico para niños/as).
  • A partir de los 3 años: Hay que tener en cuenta que su sistema de producción de melanina no está totalmente desarrollado hasta los 14 años y por tanto, hay que seguir echándoles protección solar.

Artículo: Revista Estar Vital Nº 64