BebéLa merienda es para los padres seguramente el aporte nutritivo del día más desconocido, a menudo cometemos algunos excesos a nivel nutritivo o a veces siendo insuficiente para el buen rendimiento del niño/a en las actividades que realiza durante su día a día.

Consejos para que te asegures de que tus pequeños disfruten de una merienda equilibrada:

. Para empezar, lo primero que hay que saber es que los niños/as necesitan un reparto uniforme de los nutrientes en función de sus actividades diarias, evitando así largos intervalos de tiempo sin ingerir ningún tipo de alimento que puede acabar afectando a su capacidad de concentración y resistencia. Y es que los niños/as, precisamente por serlo, no tienen todavía un sistema digestivo preparado para aguantar muchas horas sin comer.

. En este sentido, la merienda supone una transición perfecta entre comida y cena que sobre todo en los niños/as que realizan actividades físicas acaba siendo de gran importancia.

Una merienda adecuada debe tener en cuenta alimentos como:

. La leche y sus derivados, fruta y cereales. Hay que ver la merienda como una oportunidad para que los niños/as completen las raciones diarias de frutas recomendadas. Igual pasa con los cereales y los lácteos.

. Evitar los alimentos excesivamente calóricos, con muchas grasas saturadas y azúcares simples (bollería, y dulces) se han de tomar con moderación, ya que consumidos en exceso pueden contribuir al sobrepeso.

. Otro punto importante que también debemos controlar en la merienda de los más pequeños de la casa, es el consumo de bebidas refrescantes. A parte del agua, bebida hidratante por excelencia, pueden tomar zumos, preferentemente naturales o leches fermentadas. Evitando en la medida de lo posible refrescos con mucho azúcar añadido.

Para terminar no nos debemos olvidar que es importante que la merienda no afecte la siguiente ingesta importante diaria, es decir, se recomienda tomarla varias horas antes de la cena para que no interfiera con la misma.

Artículo: www.danone.es