MúsicaLa capacidad para la música es en algunos casos innata pero también se puede desarrollar. Y es aquí donde entra en juego el papel motivador de los padres haciéndole ver al niño las bondades de la música.

Es cierto que algunos progenitores, e incluso algunos maestros, consideran que es una de las materias menos importantes del currículum escolar, junto a la expresión plástica y la educación física. Se equivocan: el niño que hace música en la escuela o fuera de ella no solo está estimulando el oído; también mejora la capacidad de concentración y desarrolla la sensibilidad y la memoria.

Si sois de esos padres que creen que la música puede ser una experiencia gratificante comprobaréis que cualquier momento es bueno para disfrutar de ella junto a tu pequeño: la hora del baño, el viaje en coche por la mañana para ir al colegio, el momento de la cena.

Aun así, puede ser que el niño no sienta ninguna atracción por la música, aunque tenga aptitudes para ella. En ese caso, no debéis obligarle a estudiar música, sobre todo en horario extraescolar. Si, por el contrario, el niño muestra un interés real podéis comprarle algún instrumento o apuntarlo a una coral o grupo de canto.

Son opciones que servirán para evaluar hasta donde llega el gusanillo de la música en el niño/a. Pasada esta prueba ha llegado el momento de plantearse si va a empezar seriamente a estudiar música.

Clases particulares

La ventaja de las clases particulares sobre otra forma de enseñanza es que las clases se pueden adaptar a los horarios de los padres y de sus hijos, y la comodidad de que el profesor vaya a casa del niño.

El inconveniente más importante es que se priva al niño de compartir la música con otros niños de su edad. Además, si algún día quiere obtener un título como músico, tendrá que examinarse en una entidad oficial.

Escuelas de música
Las escuelas de música no regladas son aquellas que no conducen a la obtención de ningún título académico oficial. Su finalidad es la difusión de las diferentes disciplinas musicales y la formación de aficionados que podrán cursar dichas enseñanzas sin límite de edad. Imparten clases a partir de los 4 años.

Estudios reglados
Se imparten en conservatorios y centros privados y llevan a la titulación académica, requisito imprescindible si el niño en el futuro quisiera trabajar como músico en un organismo público (escuelas, organizaciones, etc.). El examen de acceso se celebra a los 8 años y la enseñanza se imparte hasta los 18.