Bien hidratadoLos niños son activos por naturaleza, lo cual condiciona sus necesidades de líquidos y sales minerales. Lo mejor para su salud y bienestar es que beban mucho.

El agua es esencial para el organismo y es el componente mayoritario del cuerpo humano: permite el transporte de nutrientes, un normal funcionamiento metabólico y regula la temperatura corporal, entre otras importantes funciones.

Pero el organismo, sobre todo el de los niños, en constante crecimiento y actividad, sufre contínuas pérdidas de líquidos y sales minerales a través del sudor, de la orina, de los pulmones cuando respiran, etc.

Además, durante los meses en que hace calor, las pérdidas de líquidos se multiplican y, si no se reponen adecuadamente, pueden llevar a una leve deshidratación. En este sentido, el papel de los padres y de los cuidadores es fundamental: ellos será los encargados de proporcionarles líquido a menudo. Antes y después de realizar alguna actividad o ejercicio físico, e incluso cuando no lo demandan, ya que los níños, cuando son pequeños, no reclaman líquidos porque no son conscientes de sentir sed.

Además de agua también es bueno que beban zumos de fruta sin azúcar, lácteos, etc.

Artículo: Mi pediatra. Nº 44