Ingredientes:
  •   1/4 de kilo de queso blanco tipo mozzarela rallado
  •   1/4 de kilo de queso amarillo tipo gouda rallado
  •   3 huevos
  •   harina / pan rallado
  •   1 taza de aceite
Elaboración

Pon en un recipiente los quesos rallados y mézclalos bien. Agrega los huevos y remuévelo todo. Con las manos, haz bolitas de dos o tres centímetros de diámetro y ve sacándolas y dejándolas en otro recipiente a parte. Reboza las bolas con harina o pan rallado, según prefieras. Pon a calentar en una sartén la taza de aceite, a fuego lento. Cuando el aceite esté ya caliente, pero sin dejar que lleve a hervir, ve echando las bolitas que has amasado y fríelas hasta que estén doradas. Sácalas del aceite y elimina el exceso de grasa dejándolas unos segundos sobre papel de cocina absorbente. Sírvelas inmediatamente, cuando todavía estén calientes y el queso se conserve fundido.

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