DientesEl 37% de los niños de 4 años tienen caries en los dientes de leche, lo que comprometerá, en muchos casos, el desarrollo futuro de las piezas dentales permanentes.

Según Anna Fuks, catedrática de Odontopediatría de la Universidad de Hadassad, en Jerusalén, en los dientes de leche la caries avanza muy rápidamente, y el problema se ve agravado porque, en ocasiones, no provoca dolor aunque el nervio esté infectado, de forma que, cuando aparece un agujero en el diente, la pulpa dental ya está afectada.

En el caso de los dientes de leche el nervio es muy grande, por lo que cuando se produce una caries la infección alcanza rápidamente al nervio. Cuando el nervio del diente de leche se infecta, la vitalidad futura del diente permanente se ve comprometida y puede sufrir secuelas como, por ejemplo, la desmineralización dental, anomalías en la formacón del esmalte, etc.

Además, al estrecharse el diente de leche como consecuencia de la caries, esa longuitud que se pierde ya no la tendrá el diente permanente que tiene que salir en su lugar, lo cual, a la larga, sumará posiblemente en el futuro un problema de ortodoncia.

Según la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, la prevención de la caries en los niños se basa en medidas dietéticas, una buena higiene dental, la fluoración y resinas y selladuras aplicadas por profesionales.

Las medidas dietéticas tienen como fin disminuir los azúcares sobre los que actúan las bacterias para producir la caries.

Los padres deben educar a los niños en una buena higiene dental y comenzar el cepillado en cuanto aparecen los primeros dientes.

En cuanto a la fluoración, es la medida más eficaz para luchar contra la caries, puesto que aumenta la resistencia del esmalte dental, contrarresta la acción de los microorganismos responsables de la caries y remineraliza las lesiones incipientes.

Artículo: Casa Salud