Hablando de drogas. Dialogar para prevenir

Hablando de drogas. Dialogar para prevenir

drogas adolescentesLos padres y las madres deben ser “observadores” de las necesidades, miedos, deseos, comportamientos y frustraciones de sus hijos e hijas. Desde la observación es posible intervenir a tiempo en la gran mayoría de las situaciones y reconducir problemas graves en la vida de los jóvenes. Para ello hemos de estar informados lo mejor posible y la respuesta a la mayoría de nuestras preguntas las podemos encontrar en un manual que ha sido escrito con lenguaje sencillo y cotidiano: “Dialogar para prevenir, ¿Qué hablo con mis hijos sobre drogas?“.

En el libro se realiza un recorrido que nos permitirá saber cómo dialogar para prevenir. Se tratan los factores que influyen en el inicio del consumo y las claves para prevenirlo y, de forma breve, las sustancias más consumidas por los jóvenes, las nuevas formas de consumo y los efectos perniciosos que cada una de ellas genera.

El periódico de la Farmacia. Nº 155

La adolescencia se acerca

La adolescencia se acerca

AdolescenteLa adolescencia puede ser más complicada si llega por adelantado, la llamada “pubertad precoz” supone la aparición de caracteres sexuales secundarios antes de los 8 años en niñas y antes de los 9 años en niños. El primer signo es el aumento del tamaño testicular; en ellos, y la aparición del botón mamario, en ellas. En ambos sexos aparece el vello en el pubis y las axilas, se incrementa la velocidad de crecimiento y hay cambios psicológicos.

Lo normal es que esta metamorfosis no comience antes de los 9 años en las chica y los 10 en los chicos.

Adaptarse a esta turbulenta etapa no es fácil, pero, si se produce antes, es más desconcertante para quienes no tienen madurez psicológica para asimilar los cambios.

Si hay algo a lo que los chavales le dan importancia es a sentirse parte de un grupo, vestirse como los demás, escuchar las mismas canciones… y desarrollarse al mismo ritmo. Las diferencias no son bien recibidas. La inseguridad es, además, caldo de cultivo para la aparición de complejos porque se sienten distintos a sus amigos/as y, en muchos casos, tendrán que sufrir algunos comentarios y burlas. Pero también puede tener repercusiones físicas, ya que se produce una maduración ósea acelerada y un cierre precoz de los cartílagos de crecimiento con el resultado de una estatura final baja.

Los factores genéticos tienen un papel importante, igual que la alimentación (la obesidad moderada sería un factor a considerar, ya que al tener mayor peso del que correspondería con su edad, el hipotálamo entiende que el cuerpo está preparado). Y algunas sustancias químicas que están presentes en productos cotidianos (plásticos, juguetes, utensilios de cocina, cosméticos, etc.) también podrían alterar el equilibrio hormonal.

En cuanto aparezcan los primeros signos, se impone una visita al pediatra, que realizará un diagnóstico y determinará si es preciso un tratamiento. A través de una radiografía de la mano verá si hay un adelanto de la edad ósea. También realizará una ecografía pélvica, pruebas hormonales y una resonancia craneal, para ver si existe alguna anomalía. Con estas pruebas, es posible hacer un pronóstico de crecimiento, cuándo llegará la regla y valorar si el tratamiento va a ser eficaz.

Los expertos recomiendan abordar el asunto con normalidad pero sin restarle importancia y explicarles, según las indicaciones del pediatra, pero sin olvidar su edad, qué son estos cambios, por qué se producen y cómo se van a tratar.

Comunicación, normalidad y refuerzo de la autoestima son las claves. Que sepan que la pubertad es una situación normal y que sus compañeros/as pasarán por lo mismo, que no son los únicos.

B. Navazo

Revista Mujer Hoy

 

Contactos de los adolescentes en las redes sociales

Contactos de los adolescentes en las redes sociales

Nuevas tecnologíasCerca del 30% de los contactos de los adolescentes en las redes sociales son desconocidos, según un informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

El informe de la OCU pone de manifiesto la desinformación entre los padres. Entre los progenitores, más de la mitad desconocen el número de amigos, conocidos o desconocidos, que sus hijos/as tienen en las redes sociales y, sobre el tema, el 27% de los encuestados admite su ignorancia.

Aunque el 95% reconoce que sus hijos/as usan internet y el 84% que tienen presencia en las redes sociales, el 47% considera que el contacto virtual que se produce a raíz de esa presencia es positivo, mientras en el lado contrario se sitúa el 25%, que cree que es negativo.

Por redes y por edades, la OCU determina que Tuenti es la más utilizada por los adolescentes de entre 10 y 16 años, donde casi el 60% está presente, seguida de Facebook, con el 56%, Google+, el 12%, y MySpace, el 3%. En este intervalo, los más mayores, entre 13 y 16 años, amplían su presencia tanto en Tuenti, donde el 77% tiene cuenta, como en Facebook, con el 72%, y los menores, de 10 a 13 años, la reducen a un 46% en la red social española y a un 44% en Facebook.

Además, es habitual que los adolescentes tengan presencia de manera simultanea en varias redes, aunque tengan un espacio preferencial para una de ellas. En este sentido, el 61% de los jóvenes elige Tuenti, frente al 24% que prefiere Facebook y el 9% que se decanta por Twitter..

Artículo: www.20minutos.es

Adolescentes adictos a internet

internetLa adicción a Internet comienza a ser una patología importante en nuestra sociedad que puede empeorar. Las edades más comunes en las que se empieza a ver una adicción está comprendida entre los 14 años y los 17. Como en las drogas, todo empieza como un juego, haciendo un corto consumo de Internet algunos días y termina por abarcar toda la semana durante un número excesivo de horas. Se han mostrado muchos casos, además, en los que dicha adicción lleva a los jóvenes a gastar importantes cantidades de dinero comprando por Internet o en páginas de juego, ya sea videojuego o tipo casino.

Quizás pueda parecer algo exagerado pero, como en otras adicciones, en manos de personas más débiles, puede causar ciertos trastornos. El uso prolongado de Internet nos lleva al aislamiento, y con él, la falta de relaciones personales, descuido en los estudios, actividades al aire libre e higiene personal. Así mismo lo afirman estudiantes españoles en un estudio llevado a cabo por “Protégeles” en España.

Ni más ni menos que el 27,8% reconoce descuidar estas actividades por culpa, en parte, de las redes sociales, que les mantiene pendientes de la pantalla más tiempo del que deberían, sin ni siquiera darse cuenta.

A nivel europeo, las noticias no son mejores, ya que nos situamos en cabeza seguidos por Rumanía (16% de riesgo de generar una adicción), Polonia (12%), Países Bajos (11,4%), Grecia (11%), Alemania (9,7%) e Islandia (7,2%). Unas cifras más que preocupantes que se han llevado a cabo en un estudio de la Unión Europea, con 2.000 jóvenes por país.

Las redes sociales son las fuentes más absorbentes de la red, pero no son las únicas. Salas de chat, páginas de citas, videojuegos gratuitos y de pago online, salas de juego y casino, o pornografía son también las más frecuentadas por los jóvenes.

La guinda del pastel la pone el ciber-acoso, el bulling o el acoso en Internet, que cada vez se hace más famoso en países de todo el mundo y comienza a ser un drama para los más jóvenes, en su mayoría chicas. Por suerte España, es uno de los países en los que menos acosos o ciber-acosos se producen.

Artículo: www.internetmovil.eu

Educación sexual

Educación sexual

educación sexualLos adolescentes se inician cada vez antes en las relaciones sexuales y, sin embargo, tienen los mismos miedos, riesgos e inseguridades que generaciones anteriores. Francisca Molero, médica, sexóloga y autora de “Sexo joven”, cuenta cómo afrontar la educación sexual:

– Cuándo empezar a hablarles de sexo. Desde que sienten curiosidad, contestando de manera breve y concisa a lo que preguntan.

– Qué contarles según qué edad. Si son pequeños, contestarles lo que vayan preguntando y aprovechar conversaciones informales, libros para hablarles de sexualidad con naturalidad. Cuando llegan a la pubertad, se les debe hablar dando muestras de confianza y respetando sus opiniones.

– Cómo afrontar una conversación de sexo. Para transmitir unos valores sexuales que lleven al disfrute de la sexualidad de manera satisfactoria y segura no hay por qué hablar continuamente de sexo explícito. La sexualidad es más que coito o masturbación: son emociones, sentimientos, respeto, afecto, comunicación… Y eso se les transmite desde niños/as hablando y actuando.

– Buena educación sexual. Educar en el respeto a uno mismo y a los demás y en el derecho al placer; fomentar una vivencia del desarrollo de la sexualidad sin traumas; enseñar que las actividades sexuales tienen su momento y su lugar y proteger la intimidad de todos.

– En qué incidir a la hora de hablarles sobre sexo. En que cada uno tiene su momento y que cuando llega se sabe. También hay que dejarles claro que los padres siempre estarán ahí cuando se les necesite e inculcarles que estas relaciones exigen responsabilidad, tolerancia y respeto. Ir paso a paso, conociéndose, con caricias, juegos y masturbación, es una manera de aprender y coger confianza para saber qué quieres y cuándo.

Los jóvenes se inician en las relaciones sexuales con una edad media de 17 años. y saben o deberían de saber que sólo el preservativo evita las infecciones y los embarazos.

Artículo: www.diezminutos.es

Fobia social en adolescentes

Fobia social en adolescentes

La fobia social consiste en un temor desproporcionado ante determinadas situaciones sociales, en las que la persona se siente observada o juzgada, críticamente por los demás.

Es muy importante que los padres no confundan fobia social con timidez. Un adolescente tímido puede sentir cierto malestar en determinadas situaciones sociales y sentirse incómodo, pero esto no tiene porqué interferir en su vida cotidiana, ni afectar a su calidad de vida. Por el contrario, un adolescente con fobia social puede sentirse muy incapacitado a la hora de llevar una vida normal.

Determinados signos en el adolescente nos pueden alertar de que nos encontramos ante un trastorno de este tipo:

  • El rechazo a interactuar con sus iguales.
  • Síntomas físicos de ansiedad como palpitaciones, enrojecimiento, sudoración, temblor, al tener que exponerse a una situación social.
  • Que busque excusas para evitar ir a clase.
  • Que evite ir a reuniones, fiestas, cumpleaños y que prefiera quedarse en casa.
  • Que prefiera las actividades solitarias como la lectura, utilización del ordenador, televisión etc. antes que estar con amigos.
  • Conductas de evitación como: intentar no contestar al teléfono cuando está en casa, evitar hacer gestiones o preguntar dudas en un comercio etc.
  • Miedo a hablar con figuras de autoridad, como puede ser un profesor.
  • Rehusar participar en juegos de equipo o intentar estar siempre en un segundo plano.

Consecuencias de esta fobia:

  • Fracaso o abandono escolar. El miedo constante a ser evaluado, a “hacer el ridículo” cuando le preguntan en clase, a las interacciones con sus compañeros o profesores… influye negativamente en la actividad académica del adolescente; esto le puede llevar a no verse capaz de enfrentarse al ámbito escolar e incluso a abandonar sus estudios.
  • Los trastornos del estado de ánimo también son habituales, a consecuencia de la fobia social. En el adolescente se suele manifestar con síntomas de irritabilidad, estado de ánimo deprimido la mayor parte del día, insomnio o hipersomnia y problemas de concentración.
  • Uso o abuso de alcohol u otras drogas, como un intento de paliar las dificultades o como un método para “ayudarle” a desinhibirse ante determinadas situaciones.

En los casos más severos, este trastorno puede llevar a un aislamiento social total.

Es un problema que puede tener consecuencias muy negativas en la evolución y desarrollo del adolescente. Es conveniente hacer un diagnóstico precoz del trastorno ya que, tratándolo a tiempo, se podrán evitar todos los efectos negativos que conlleva y su generalización a distintos ámbitos de la vida de la persona.

La terapia que ha demostrado mayor eficacia para el tratamiento de este trastorno, es la cognitivo-conductual. La parte cognitiva, consiste en enseñar al paciente a detectar los pensamientos irracionales o negativos y a confrontarlos con la realidad. De esta forma, se le irán enseñando técnicas de “reestructuración cognitiva”, para modificar valores y creencias, que están entorpeciendo la calidad de vida del adolescente.

En cuanto a la parte conductual, es muy importante el entrenamiento en habilidades sociales, para ir ampliando el desarrollo de nuevas conductas adaptativas. Ejemplos de estas habilidades pueden ser: iniciar y mantener conversaciones, pedir favores, hacer o admitir cumplidos etc.

Es fundamental que el tratamiento lo realice un psicólogo especialista en psicología clínica, que esté altamente entrenado en el manejo de estas técnicas

Con las técnicas y la terapia psicológica adecuada, se puede observar una mejoría a las pocas semanas de haber iniciado dicho tratamiento.

 

Silvia García Graullera
Psicóloga Especialista en Psicología Clínica
Nº de colegiado: M-13829
Co-autora de libro: “Cuando los miedos paralizan”, donde se aborda el tema de la fobia social.
Más información en: www.psicia.com

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