La autoestima

La autoestima

autoestimaEs el sentimiento del propio valor como persona, y nada tiene que ver con la soberbia, el egocentrismo o el orgullo desmedido, tiene mucho mas que ver con la autoaceptación, es decir, con el reconocimiento de las propias habilidades y limitaciones, fallos y éxitos, sin sentimientos indebidos  de vanidad o autorreproche de ningún tipo.

Es fundamental saber que los cimientos de la autoestima se forman durante la niñez, sobre todo en la relación que tienen los niños/as con sus padres, que son las personas emocionalmente mas importantes para ellos. Un pequeño se querrá y se aceptará a sí mismo en la medida en que se sienta querido y aceptado por sus padres. Un amor sólido e incondicional, que se exprese en palabras y en actos, es la base de una buena autoestima.

Es importante:

  • Escucharles y valorar sus opiniones. Favorecer una comunicación fluida, compartiendo intereses, vivencias, etc.
  • Valorar y elogiar sus logros y progresos. Aplicarles adjetivos positivos: guapo, listo/a…
  • Ante un mal comportamiento, centrarse en el rechazo de la conducta y la necesidad de cambiarla en lugar de atacar personalmente y ridiculizarles. Es mejor decir “esto esta mal” que decir  “eres malo”.
  • Marcar limites y normas claras que les guíen y muestren lo que pueden y no pueden hacer. Pero dentro de esos limites hay que respetar su libertad de acción.
  • Darles responsabilidades adecuadas a su edad, expresando confianza y favoreciendo que se sientan valiosos y competentes.
  • Animarles a superar pequeños fracasos y frustraciones, decirles que todo el mundo, también nosotros, fracasamos o nos equivocamos, pero que no hay que abandonar las metas por ello.

Articulo: Revista Ser Padres. Abril 2013

Hiperactividad infantil

Hiperactividad infantil

HiperactividadLos niños y niñas hiperactivos pueden ver condicionado su desarrollo de forma negativa. Su mal comportamiento en clase puede ocasionarles grandes dificultades para seguir el ritmo en el aula y conducirles al fracaso escolar. Además, puede alterar sus relaciones con los demás niños/as.

Los niños/as hiperactivos son más o menos inquietos, sin que ello deba suponerles mayores problemas. Jugar, comer, saltar forman parte de lo que representa su desarrollo normal en la infancia.

El trastorno de hiperactividad, con o sin déficit de atención, es sin embargo una alteración en el comportamiento, que se caracteriza por la distracción y el mantenimiento de conductas impulsivas, entre otras dificultades. Su diagnóstico no siempre es sencillo, entre otros factores porque muchos niños/as y adultos, en algún momento de sus vidas, pueden presentar este tipo de manifestaciones, sin sufrir de hiperactividad.

Por ello, no se sabe con certeza qué porcentaje de la población infantil sufre de verdad este síndrome. Según el informe del Gobierno Vasco “Evaluación de la situación asistencial y recomendaciones terapéuticas en el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad)”, que este trastorno está sobrediagnosticado; es decir, que hay más niños/as que han sido diagnosticados como hiperactivos de quienes padecen realmente esta alteración. No pueden establecerse cifras precisas. Algunos estudios apuntan que hasta un 15% de la población infantil padece este trastorno y otro reducen a menos del 3% este porcentaje.

Según este mismo informe, y en contra de lo que puede pensarse y se difunde, no ha podido verificarse que el trastorno de hiperactividad o déficit de atención tenga una causa neurológica y determinada genéticamente. Las razones pueden encontrarse casi siempre en la situación psicológica del niño/a y en el tipo de estímulos que recibe de su ámbito más cercano (pude ser por la llegada de un hermano nuevo, problemas en el entorno familiar, etc.)

Si los padres sospechan que su hijo/a puede ser hiperactivo, deben acudir al médico que posiblemente les derivará a psiquiatría infantil. Una vez diagnosticada, la hiperactividad debe tratarse. En principio, el tratamiento deberá ser psicoterapéutico, se trabaja con el niño/a y con sus padres para ayudar al niño/a a expresar las razones que le llevan a comportarse de ese modo.

Artículo: IMQ

Niños/as superdotados

Niños/as superdotados

superdotadosFalta de interés en clase, hiperactividad, fracaso escolar, son síntomas que se relacionan con problemas de comportamiento adolescente. Pero también puede que se estemos ante una persona superdotada que no ha sido diagnosticada.

“Esto es una cosa que no se ve. Hablamos de un 60% o más de alumnos que no se ha hecho nada con ellos. Y en primero van bajando notas, en segundo les queda alguna asignatura, tercero lo repiten”, señala Alicia Rodríguez, presidenta de la Asociación española para superdotados y con talento.

En España existen alrededor de un millón de superdotados, algo más del 2% de la población.

“Es una persona que tiene una capacidad diferente de pensar las cosas, de rapidez que busca la información, la almacena y la sabe sacar y aplicar en el momento exacto y preciso. Suelen ser bastante precoces”, agrega Alicia Rodríguez.

Les suele generar problemas de adaptación sobre todo cuando son pequeños.

Las mujeres suelen ser más sensibles a las críticas sociales y tratan por ello, de esconderse más.

Aunque existe el mismo número de mujeres que de hombres superdotados, hay menos féminas diagnosticadas.

Artículo: www.noticierostelevisa.esmas.com

Trastorno del Desarrollo de la Coordinación

coordinación motoraEl último estudio realizado por diversas organizaciones (Sussex Community NHS Trust, Guy’s and St Thomas’ NHS Trust, Goldsmiths, University of London y Oxford Brookes University) demuestra que el empleo del software Wii Fit y su tabla de equilibrios Balance Board tiene un “impacto positivo en las destrezas motoras y el comportamiento social y emocional relacionado” de niños/as que padecen el Trastorno del Desarrollo de la Coordinación (“Developmental Coordination Disorder” o DCD).

Dos grupos de niños/as afectados se sometieron a observación. Uno usaba Wii Fit con la Balance Board durante diez minutos, tres veces a la semana, mientras que el otro seguía con el programa existente.

En el grupo de testeo con Wii Fit, los sujetos que jugaban de forma regular a las pruebas de equilibrio experimentaron una mejora en la capacidad motriz, así como avances probados en el bienestar emocional.

Elisabeth Hill (Goldsmiths University), profesora líder del proyecto, asegura que “los resultados presentan temas interesantes que garantizan una discusión más profunda, particularmente en vista de que muchos niños/as tienen acceso a Wii Fit y podrían utilizar este sistema en casa con una supervisión mínima. Esta intervención sencilla y popular representa un método plausible para ayudar al desarrollo motor y psicológico de los menores”.

La Doctora Dido Green (Oxford Brookes) apuesta por la implementación de experiencias interactivas en los tratamientos añadiendo que “estos resultados preliminares destacan la necesidad de una mayor investigación para informar sobre estas y otras cuestiones relacionadas con la implementación de las tecnologías de realidad virtual en los servicios terapéuticos para niños/as con dificultades de movimiento”.

Artículo: www.gamereactor.es

 

Cómo mostrar nuestra autoridad

comportamiento infantilEn una época en la que la educación está cambiando, Anne Bacus, psicóloga y psicoterapeuta, nos propone una serie de consejos prácticos que cada uno podrá adaptar en función de la situación, del niño/a, de su propia cultura familiar, etc.

Cada padre es único, de la misma manera que lo es cada niño/a. En la educación que damos a nuestros hijos/as pueden influir muchas cosas: la educación que hemos recibido (ya queramos imitarla o rechazarla por completo); la cultura; la sociedad; la educación que ha tenido el cónyuge; y el propio niño/a. Porque está claro que el niño/a y su carácter son elementos que también van a influir en la educación que éste vaya a recibir.

Los niños/as son el espejo de sus padres. Van a imitar lo que vean hacer a sus modelos. Si ante uno de sus berrinches, pierdes la calma, te pones a gritar y a amenazarle, o hasta le das un azote, tu hijo/a repetirá lo que le acabas de enseñar.

  • ¿cómo hacer que tu hijo/a aprenda a controlarse si tú misma/o te dejas llevar por tus emociones? Ante una rabieta, el adulto tiene que mantener la calma. Puede decirle lo enfadado que está pero no debe demostrarlo, de lo contrario cederá el poder al niño/a que se habrá salido con la suya sacando al padre o a la madre de sus casillas.” Mantenerse alejados un momento, ayudará a que uno y el otro recuperen la calma.
  • Si dices que no una vez, tendrás que mantenerte firme. ¿Que el niño/a tiene un berrinche? No le prestes atención, pero adviértele de que si sigue así lo mandarás castigado a su habitación y tampoco tendrá caramelo después de cenar.” Decirle que no o negarle algo que le encanta no siempre es fácil. Pero las normas, las prohibiciones y los límites son importantes para su desarrollo. Si un día decidiste establecer ciertas reglas fue por su bien. Recuérdalo en aquellos días en los que te sientas vulnerable. Hay que ser fuerte para decir que no a un niño/a, cuando decir que sí haría todo mucho más fácil y, sobre todo, a él le haría mucho más feliz. Pero la constancia y la coherencia son la base de la educación. Los padres establecen las normas y los niños/as protestan.
  • Cuando la decisión no es negociable, es mejor no buscar la discusión y el intentar razonar a toda costa. Puede que esta vez no te salgas con la tuya pero la discusión habrá sido menos violenta. Porque la discusión no es tan grave en sí misma, lo que importa es reducir su número, duración e intensidad.
  • Del mismo modo que es importante mantener un “No”, tampoco se deben prometer cosas que no van a suceder. Las amenazas solo funcionan si se utilizan con moderación y si el ultimátum se va a aplicar si no se respeta la consigna.

 

  • Decir que sí a un niño/a implica introducirlo en la dinámica de la vida e intervenir activamente en su autonomía. Tener la posibilidad de  escoger le permite afirmarse, aprender a tomar la decisión correcta por sí solo.
  • Los niños no son adultos en miniatura, sino seres con un funcionamiento propio. Tener esta idea bien presente evitará muchas crisis y decepciones.”
  • Cuando esté fuera de control, lo fundamental es evitar que la situación empeore, o de lo contrario los padres nos podremos sentir sobrepasados y furiosos. Aislarle es un buen método para ayudarle a recuperar la calma y para que tú recuperes el juicio. Mandarlo a su habitación (o acompañarlo) es una buena opción. Esta técnica del alejamiento funciona bien con los más pequeños porque buscan, ante todo, llamar la atención. No tiene por qué durar mucho tiempo. Aconsejamos un minuto por año de edad. Pero para que sea eficaz, el niño/a no debe estar acostumbrado a estar solo en su habitación sino no verá la diferencia.”

Artículo: www.yahoo.tendencias.com

La vuelta al cole causa ansiedad en los pequeños

La vuelta al cole causa ansiedad en los pequeños

vuelta al colePsicólogos clínicos del Departamento de Salud del Hospital Universitario de La Ribera advirtieron que los niños/as “también pueden acusar el regreso a la rutina diaria tras las vacaciones”. Los especialistas estiman que 3 de cada 10 niños/as presentan sentimientos de ansiedad, apatía e irritabilidad en estas fechas de vuelta al colegio.

Las estadísticas muestran que el 4% de los niños/as y adolescentes presentan problemas psicosomáticos como dolores abdominales, nauseas, vómitos o cefaleas en su etapa post-vacacional, aunque se trata de un “malestar pasajero” que afecta a los niños/as en los primeros días de clase y que “no se traduce en ningún problema de salud”.

Sobre las medidas de prevención, las psicólogas recomiendan que “en los días previos al final de las vacaciones, los niños/as vayan adaptando su horario con el fin de habituarse paulatinamente al que tendrán durante el curso escolar”.

Así, “puede ser útil levantar a los niños/as en los días anteriores al primer día de colegio progresivamente, de manera que el primer día no experimenten un cambio brusco” o de “inculcar a los niños/as entusiasmo por el inicio de la nueva etapa. Los pequeños suelen imitar el estado de ánimo de los adultos” recuerdan.

Artículo: www.levante-emv.com