Beneficios del sueño en el crecimiento infantil

BebéEn el crecimiento infantil están implicados diferentes procesos metabólicos y hormonales. También está sujeto a diversos factores externos como la nutrición, el ejercicio físico y el sueño. Se ha demostrado que la hormona de crecimiento, segregada por la glándula pituitaria, suele liberarse a lo largo del día, pero en el caso de los niños/as existe un período más intenso de liberación: poco después de ir a la cama.

Dormir es una necesidad vital. El sueño ayuda a reponer energías, a la vez que contribuye a fijar y organizar la información que se aprende durante el día.

Mientras los niños/as duermen, su cerebro se encarga de eliminar las sustancias de desecho de su metabolismo.

Un estudio realizado en la Universidad de Notre Dame desveló que el sueño ayuda a que los niños/as generen nuevas ideas y sean más creativos/as.

Expertos del Instituto del Sueño de la Universidad de Washington, encontraron que el sueño también interviene en la regulación del peso corporal, previniendo el sobrepeso y la obesidad infantil.

Durante la fase REM del sueño infantil, es decir, el período de sueño más profundo, se activa la hipófisis anterior y la pituitaria empieza a sintetizar la hormona de crecimiento. El pico máximo de liberación de la hormona se produce entre una y dos horas después de que el niño/a se duerme, aunque algunos estudios sitúan el período de mayor actividad de esta hormona entre la medianoche y las cuatro de la madrugada. De hecho, también se segrega durante las siestas, aunque el período de fase REM es más corto.

Normalmente los niños/as que tienen trastornos del sueño o descansan mal tienen un riesgo más elevado de presentar un retraso o ralentización en el crecimiento.

Las horas de sueño también importan. La Fundación del Sueño de Estados Unidos recomienda que durante el primer año de vida, los bebés duerman entre 12 y 18 horas diarias, un tiempo que se reduce a entre 12 y 14 horas en los niños/as entre 1 y 3 años. Para los pequeños entre 3 y 5 años, lo idóneo serían entre 11 y 13 horas de sueño, mientras que los niños/as entre los 5 y 10 años ya podrían reducir su horario de descanso a entre 10 y 11 horas diarias.

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Dolores de crecimiento

Si vuestro hijo/a se queja de dolor y de molestias en las piernas (en la parte anterior de la rodilla, en la zona de la tibia o incluso en los gemelos) y no tiene otros signos como cojera, hinchazón, dificultad para mover las articulaciones o edema, no te preocupes; es un fenómeno normal, se trata de los típicos dolores de crecimiento.

Los dolores de crecimiento se localizan en las piernas, aparecen de forma súbita. Tras un tiempo de dolor, este cede. Estos procesos dolorosos se repiten en forma de intermitente durante varios meses o años (cursando con periodos libres de molestias que pueden ser días o semanas) y luego desaparecen tan súbitamente como aparecieron.

Si el dolor no es muy intenso o si no se repite con mucha frecuencia, basta con tranquilizar al niño/a o darle algún analgésico, considerándolo como algo poco importante. También podemos pedirle que realice algunos estiramientos de los músculos afectados o aplicarle en la zona una almohadilla caliente. Una medida eficaz son los baños de agua caliente antes de acostarse acompañados de un masaje en la zona de dolor, ya que, que al aumentar el flujo sanguíneo local en los músculos afectados con el masaje, estos dolores o no aparecen o lo hacen con mucha menor intensidad.

Aunque los dolores de crecimiento son benignos hay que acudir al pediatra para que evalúe al niño/a, ya que, en ocasiones, los dolores pueden enmascarar un cuadro grave o bien otra patología ortopédica que requiera una valoración más completa. Igualmente, si este tipo de dolor se presentan en un niño/a mayor de 12-13 años, debe considerarse que la causa es diferente y por tanto digno de estudio por su pediatra.

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