chuparse el dedoA la mayoría de los bebés les encanta chuparse el dedo porque lo relacionan con el placer de alimentarse en el regazo de su mamá. Además, este hábito les hace sentirse acompañados, les da seguridad, les entretiene.

Dados sus beneficios, no pasa nada si los pequeños lo practican durante su primer año de vida, pero a partir de los 18 o 20 meses se convierte en una mala costumbre que hay que intentar que abandonen, ya que puede ocasionarles problemas de diversa índole:

  • Físicos: heridas en el dedo, deformación del labio y del paladar…
  • Sociales: al tener el dedo en la boca no pueden relacionarse bien
  • Aprendizaje: retrasos en el habla y en el desarrollo motor

Para ayudarle a dejar ese hábito debemos mostrarle nuestro cariño para que se sienta mas seguro/a de sí mismo/a y no necesitará chuparse el dedo, además podemos darle juguetes que pueda llevarse a la boca para sustituirlos por el dedo y para que esté entretenido/a, si aún es tiempo de que tenga chupete, invitarle a sustituir el dedo por el chupete.

Artículo: Crecer Feliz. Nº 295