El látex es un material natural, elástico, suave y blandito, por lo que suele ser el chupete preferido de los peques. Sin embargo, con el uso, tiende a hincharse, a absorber olores y a volverse pegajoso.

La silicona es un material sintético y algo más rígido, no absorbe los olores ni los sabores y su forma se mantiene inalterable, lo que hace a los chupetes más resistentes a las estirilizaciones, pero no a los dientes del bebé, por lo que cuando empiezan a salirle los dientes es recomendable el uso del chupete de látex.

Deben de cumplir la norma UNE-EN 1400.