Es necesario plantearse los siguientes pasos:

Establecer unos objetivos. Es importante analizar qué se quiere alcanzar exactamente con esta estrategia: potenciar la reputación, mejorar el posicionamiento, conseguir más visitas, generar más leads, … Este primer paso nos ayudará a definir los formatos más adecuados (blogs, newsletters, infografías, videos o videotutoriales, juegos, redes sociales…) Asimismo, los objetivos deben ser medibles y realizables.

Definir el target. Es importante acotar los segmentos de público a los que dirigirse, para conseguir un correcto enfoque en los contenidos, así como también de los formatos. Hay que poner atención a los contenidos que tienen más valor para la audiencia (los más buscados, los que más comparten o comentan…) Los artículos que se publiquen deben apuntar a sus gustos, ser útiles, atractivos y relevantes, de manera que a su vez sean compartidos con sus contactos.

Disponer de los recursos. Iniciar una estrategia de marketing de contenidos implica un verdadero compromiso con la regularidad y la constancia a la hora de generar los mensajes. Antes de iniciar la estrategia es necesario saber si vamos a contar con los recursos y el tiempo necesarios para llevarla a cabo, porque, de lo contrario, estaremos transmitiendo una imagen negativa de la marca y conseguiremos un efecto contrario al que se desea alcanzar.

Medir y optimizar. Finalmente, resulta imprescindible la utilización de herramientas de análisis para seguir de cerca las acciones emprendidas y conocer qué objetivos se han alcanzado, en qué punto nos encontramos y qué medidas de corrección y mejora se pueden aplicar en las próximas acciones.

Artículo: www.puromarketing.com