comportamiento infantilEn una época en la que la educación está cambiando, Anne Bacus, psicóloga y psicoterapeuta, nos propone una serie de consejos prácticos que cada uno podrá adaptar en función de la situación, del niño/a, de su propia cultura familiar, etc.

Cada padre es único, de la misma manera que lo es cada niño/a. En la educación que damos a nuestros hijos/as pueden influir muchas cosas: la educación que hemos recibido (ya queramos imitarla o rechazarla por completo); la cultura; la sociedad; la educación que ha tenido el cónyuge; y el propio niño/a. Porque está claro que el niño/a y su carácter son elementos que también van a influir en la educación que éste vaya a recibir.

Los niños/as son el espejo de sus padres. Van a imitar lo que vean hacer a sus modelos. Si ante uno de sus berrinches, pierdes la calma, te pones a gritar y a amenazarle, o hasta le das un azote, tu hijo/a repetirá lo que le acabas de enseñar.

  • ¿cómo hacer que tu hijo/a aprenda a controlarse si tú misma/o te dejas llevar por tus emociones? Ante una rabieta, el adulto tiene que mantener la calma. Puede decirle lo enfadado que está pero no debe demostrarlo, de lo contrario cederá el poder al niño/a que se habrá salido con la suya sacando al padre o a la madre de sus casillas.” Mantenerse alejados un momento, ayudará a que uno y el otro recuperen la calma.
  • Si dices que no una vez, tendrás que mantenerte firme. ¿Que el niño/a tiene un berrinche? No le prestes atención, pero adviértele de que si sigue así lo mandarás castigado a su habitación y tampoco tendrá caramelo después de cenar.” Decirle que no o negarle algo que le encanta no siempre es fácil. Pero las normas, las prohibiciones y los límites son importantes para su desarrollo. Si un día decidiste establecer ciertas reglas fue por su bien. Recuérdalo en aquellos días en los que te sientas vulnerable. Hay que ser fuerte para decir que no a un niño/a, cuando decir que sí haría todo mucho más fácil y, sobre todo, a él le haría mucho más feliz. Pero la constancia y la coherencia son la base de la educación. Los padres establecen las normas y los niños/as protestan.
  • Cuando la decisión no es negociable, es mejor no buscar la discusión y el intentar razonar a toda costa. Puede que esta vez no te salgas con la tuya pero la discusión habrá sido menos violenta. Porque la discusión no es tan grave en sí misma, lo que importa es reducir su número, duración e intensidad.
  • Del mismo modo que es importante mantener un “No”, tampoco se deben prometer cosas que no van a suceder. Las amenazas solo funcionan si se utilizan con moderación y si el ultimátum se va a aplicar si no se respeta la consigna.

 

  • Decir que sí a un niño/a implica introducirlo en la dinámica de la vida e intervenir activamente en su autonomía. Tener la posibilidad de  escoger le permite afirmarse, aprender a tomar la decisión correcta por sí solo.
  • Los niños no son adultos en miniatura, sino seres con un funcionamiento propio. Tener esta idea bien presente evitará muchas crisis y decepciones.”
  • Cuando esté fuera de control, lo fundamental es evitar que la situación empeore, o de lo contrario los padres nos podremos sentir sobrepasados y furiosos. Aislarle es un buen método para ayudarle a recuperar la calma y para que tú recuperes el juicio. Mandarlo a su habitación (o acompañarlo) es una buena opción. Esta técnica del alejamiento funciona bien con los más pequeños porque buscan, ante todo, llamar la atención. No tiene por qué durar mucho tiempo. Aconsejamos un minuto por año de edad. Pero para que sea eficaz, el niño/a no debe estar acostumbrado a estar solo en su habitación sino no verá la diferencia.”

Artículo: www.yahoo.tendencias.com