Comprar juguetesDiez criterios para acertar con un juguete:

1.- Divertido: Los niños/as juegan para divertirse. No debemos “imponer un juguete”, aunque estemos convencidos que por medio del juego aprenden.

2.- Seguro: El sello CE es una garantía de haber superado los controles de seguridad. Pero además nos tenemos que asegurar que contiene normas de seguridad completas y claras, particularmente si se trata de un juguete eléctrico.

3.- Resistente: Su apariencia deberá ser sólida para prever su duración y resistencia. Deberemos tener en cuenta la consistencia o dureza de la caja o envoltorio para los casos de piezas o puzzles…

4.- Adecuado a los gustos y madurez del niño o niña: Deberemos ofrecer un juguete que se adapte a sus intereses, preferencias y necesidades, para conseguir que el jugador/a se convierta en el protagonista de la actividad.

5.- Apto para su edad: Los juguetes deben responder a cada edad y a la necesidad de crecimiento. La edad recomendada por el fabricante puede orientarnos, pero este aspecto lo sabremos observando al niño/a jugar en ello.

6.- Sin excesos ni carencias: El exceso de juguetes puede provocar que no se aprecien o genere desinterés. Además, pueden conducir al desorden o al capricho.

7.- Variedad: El juego estimula y desarrolla funciones diferentes, se le deberá ofrecer variedad para estimular diferentes habilidades. Uno de los requisitos más importantes de un juguete es que sea estimulador, para que favorezca su desarrollo.

8.- Sin barreras sexistas: No debería de haber juguetes para niños o para niñas, el juego es espontáneo y así deberemos enfocarlo los adultos, disfrutarán de variedad sin distinción por razón de sexo.

9.- Participación del adulto: El tiempo que el adulto dedique a compartir el juego hace que el juego sea más enriquecedor, tanto para la actividad como para la relación y enriquecimiento de los jugadores.

10.- En compañía: Los juguetes más apreciados por los niños/as son aquellos que les permiten jugar con otros niños/as. Compartir esta actividad enriquece el juego y la personalidad de los participantes, por ello es importante que los padres puedan compartir el juego con los hijos/as.

Artículo: Eroski Consumer. Nº 140