Crecimiento fetal retardadoA veces la placenta no aporta la nutrición necesaria al feto, lo que obstaculiza el desarrollo del niño en el útero.

Estos problemas con la placenta pueden ser producidos entre otras factores por una preeclampsia o eclampsia grave (elevación de la presión sanguínea), una hemorragia accidental, una placenta previa, algunas enfermedades cardíacas, la diabetes o, simplemente, puede aparecer sin que exista ninguna causa aparente.

Debemos alarmarnos cuando el feto no logra ir aumentando de peso, o si por el contrario comienza a perderlo en la recta final del embarazo.

A veces el médico percibe este crecimiento fetal retardado porque los movimientos del bebé en el interior del útero no son tan frecuentes como deberían sobre todo al llegar a la semana 30.

Algunas de las pruebas complementarias para saber si se está produciendo un crecimiento fetal retardado son los análisis de orina y de sangre para evaluar el nivel de hormonas, y realizar además un examen con ultrasonidos y una tocografía para comprobar el estado del bebé.

Si finalmente el diagnóstico es el de crecimiento fetal retardado, el médico deberá valorar si debe provocar el parto bien mediante la inducción artificial del parto o bien mediante una cesárea.

Artículo: Hola.com