Se sabe que la depresión materna tiene efectos negativos sobre los bebés pero hasta ahora no sabíamos que también afecta a su crecimiento.

La OMS ha analizado 17 estudios en los que participaron más de 14.000 madres para comprobar que aquellas que tenían depresión presentaban un 40% más de posibilidades de tener hijos/as con menos peso y estatura que las que no lo padecieron.

Según la organización, se debería a que la madre durante su embarazo se cuida menos en caso de depresión y a que los períodos de lactancia suelen ser mas cortos.

Por eso, insisten en la importancia de la prevención, el diagnóstico y el tratamiento temprano de la depresión para beneficiar no sólo a las madre sino también a su bebé.

Artículo: Revista Guía del niño. Nº 155