DesobedienteCuando un niño/a es muy desobediente, las situaciones se tornan complicadas y el ambiente familiar se vuelve tenso. Lo ideal sería que, tras pedir algo al niño/a, lo realizaran al momento sin tener que insistir y repetírselo más veces.

Algunos niños son muy difíciles de manejar, muchas veces quieren llamar la atención y se vuelven tercos, impertinentes y tratan de sacarnos de las casillas, pero eso es lo peor que podemos hacer.

Para enseñarles a obedecer debemos empezar desde la edad infantil, fomentando en ellos la escucha y la atención y evitando futuros malentendidos que, al final, nos harán la convivencia más llevadera.

Consejos:

* No les habléis desde lejos, es mejor pedírselo mirándoles a los ojos y manteniendo un contacto visual, que sientan que la situación va en serio.

* Las peticiones han de ser claras y concisas para no liarles.

* Pedirles las cosas de una en una para no saturarles, y poderles decir de buena manera, “que es lo que no has entendido”.

* Debéis estar convencidas de que han entendido lo que les pedimos.

* Probar a pedirles lo que queréis que hagan de forma inmediata una primera vez.

* Si no lo hacen, repetirlo de nuevo y probar a llevarlo del brazo hacia el objetivo.

* Los gritos no aseguran la escucha y, menos aún, la realización del acto. No perder la paciencia y perseverar en el intento.

 

Artículo: Bebés y embarazos