lactancia maternaA partir del medio año de vida la lactancia materna exclusiva no es capaz de satisfacer las necesidades del lactante y la alimentación complementaria debe suponer el 50% de la ingesta calórica del lactante.

Los médicos aconsejan comenzar por los alimentos más ricos en hierro, aunque el proceso debe ser progresivo, por grupos de alimentos. Los bebés que toman pecho muestran una mejor aceptación de nuevos sabores, sobre todo si la madre realiza una dieta variada y las dificultades que experimentan algunos niños/as con lactancia materna en la introducción de la alimentación complementaria tienen que ver más con el hecho de usar aquella como sustituto de la alimentación complementaria que con la propia lactancia.

Es fundamental comprobar la tolerancia e insistir en incluir uno a uno los nuevos alimentos, como purés, triturados o semisólidos, de forma lenta y progresiva en la dieta del lactante. Tanto el paso a la dieta familiar normal como el cese de la lactancia deben ser graduales.

Además no hay datos científicos convincentes de que evitar o retrasar la introducción de comidas potencialmente alérgicas, como pueden ser el pescado o el huevo, disminuya las alergias, incluso en individuos considerados de riesgo.

El grupo de Trabajo Gastroenterología Pediátrica-Atención Primaria Zona Sur-oeste de Madrid en Febrero 2010 elaboró un documento sobre diversificación alimentaria junto con unas hojas para su difusión en los centros de salud que puede consultarse en la sección Documentos y Protocolos de la página web de la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica www.gastroinf.com.

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