Compartir2Muchos padres y madres se preocupan porque a sus hijos no les gusta compartir. Pero compartir es difícil para los niños. No significa que sean malcriados ni egoístas. Casi todos los niños necesitan tiempo para aprender a compartir.

¿Por qué es tan difícil?. Por una parte, los niños no entienden lo que es compartir. Si les pedimos que compartan algo, creen que se lo estamos quitando. No saben que se les va a devolver. También les cuesta pensar en lo que otros desean. Solamente pueden pensar en lo que ellos mismos quieren. A medida que crecen y ven cómo los adultos comparten, los niños aprenden a compartir.

Los adultos podemos ayudar a los niños a darse cuenta de que compartir conlleva beneficios.

Consejos prácticos: Sobre Cómo Enseñar a Compartir

El niño/a debe tener alguna cosa que le pertenezca sólo a él/ella.

Para que un niño o niña aprenda a compartir, primero tiene que saber lo que significa “tener”, es decir, saber que le pertenece a él/ella. Por eso conviene que tenga ciertas cosas que son suyas y de nadie más.

Si les damos a los niños ciertas cosas que no tienen que compartir, estarán más dispuesto a compartir otras cosas.

Los niños aprenden con ejemplos.

Comunicar a los niños lo bien que nos sentimos cuando comparten algo con nosotros, como una manzana, una galleta o un poco de tiempo en un día de mucho ajetreo.

Compartir nuestra vida con el niño/a, contándole qué hemos hecho hoy y cómo nos sentimos. Hablando de los sentimientos nos entendemos mejor con los demás. Ésta es una manera de compartir que practicamos toda la vida.

Ayudar al niño/a a sentirse bien cuando comparte.

Cuando obligamos a los niños a compartir, quizá sientan el deseo de aferrarse todavía más a las cosas.

Si le pedimos al niño/a que comparta un juguete cuando ya ha dejado de jugar con él, quizá veamos, para sorpresa nuestra, que muchas veces procederá a compartirlo por su propia cuenta. Elogiar al niño por los momentos cotidianos en los que ha compartido algo.

Si le demostramos cariño al niño/a, podría estar más dispuesto a compartir.

Lo que el niño/a siente con respecto a compartir cosas podría estar relacionado con lo que sienten al vernos a nosotros compartir nuestro cariño, ya sea con sus hermanos y hermanas, con otros miembros de la familia o incluso con personas con quienes hablamos por teléfono.

Buscar ratos para pasar con ellos, “los dos solitos”.

• Leer un libro juntos.

• Merendar juntos.

• Hacer algo que sea divertido para ambos.

Preparar la hora de juegos para que sea más fácil compartir.

Proponer juegos en los cuales conviene compartir o turnarse, como:

  • construir con bloques o ladrillitos
  • hacer largas cadenas de papel
  • tirar la pelota del uno al otro

Recordar que aprender a compartir lleva mucho tiempo. Para algunos niños es más fácil que para otros. Hay que brindarles la ayuda cariñosa que necesitan para aprender.

Referencia: Family Communications