Los especialistas en el tratamiento del virus del papiloma humano (VPH) creen recomendable extender la vacunación a los niños tras evidenciar que esta infección está presente no sólo en la totalidad de los tumores de cuello de útero sino también en un porcentaje elevado de los tumores de ano, vagina o pene. Consideran la extensión de los programas de vacunación podría hacer desaparecer con el cáncer de cuello de útero “en las próximas décadas”.

El Instituto Catalán de Oncología (ICO) ha presentado este miércoles la Reunión sobre Virus del Papiloma Humano que organiza entre el 22 y el 24 de marzo en Sitges (Barcelona) y que reunirá a un centenar de científicos de todo el mundo para debatir las últimas evidencias en la materia.

El VPH es la infección de transmisión sexual más común en todo el mundo y, de sus 150 tipos virales, unos 15 son de alto riesgo de provocar cáncer.

El virus del papiloma humano está presente en el 100% de los casos de cáncer de cuello uterino, de los que se diagnostican 2.000 casos cada año en España con unas 700 muertes, siendo el segundo más frecuente en mujeres de 15 a 44 años.

Sin embargo, en los últimos años se ha constatado que el VPH también está presente en el 80% de los tumores de ano y de vagina, en el 40% de los tumores de vulva y pene, y en una pequeña fracción también de los cánceres de orofaringe, afectando tanto a mujeres como a hombres.

Actualmente, en España la vacuna del VPH (que protege contra las cuatro variantes más dañinas del virus) se aplica en niñas, pero el jefe del Programa de Epidemiología del Cáncer del ICO, Xavier Bosch, ha explicado que “viendo que se amplía el espectro de tumores asociados a esta infección y que la vacuna protege frente a todas estas especificaciones tumorales, esto sugiere que en el futuro la vacunación dejará de ser una cosa específica de sexo”.

Bosch ha explicado que en Australia la sanidad pública financia la vacunación en las mujeres entre los 12 y los 26 años, lo que ha permitido erradicar prácticamente las verrugas genitales en tan sólo tres años y reducir las lesiones de cuello de matriz.

Artículo: www.lainformacion.com