Día de la madreMuchas investigaciones avalan que el amor maternal no sólo es fundamental para un buen desarrollo cerebral del niño/a, sino que también es una excelente inversión para la salud mental del futuro adulto.

El vínculo entre una madre y su bebé es un complejo entramado de factores hormonales, neuronales, psicológicos y sociales.

“Al nacer sólo tenemos desarrollado el 25% del tamaño del cerebro”, señala Adolfo Gómez Papí, neonatólogo del hospital Joan XXIII de Tarragona y profesor de la Universitat Rovira i Virgili. “El 75% restante se desarrolla durante los dos o tres primeros años de vida. Aunque luego el cerebro puede cambiar, las estructuras básicas están formadas a los tres años. Y cómo se vayan desarrollando dependerá mucho del tipo de alimentación y de la relación que el hijo/a establezca con su madre (o de su cuidador principal)”.

El recién nacido tiene unos 100.000 millones de neuronas. Y en los primeros años de vida se van a formar billones de conexiones entre ellas. Más o menos al final del primer año, señala Gómez Papí, se produce una poda neuronal. Ya hay billones de conexiones y, como el cerebro quiere economizar recursos, “poda las conexiones menos empleadas; si el apego con la madre ha sido seguro, se habrán formado muchas conexiones que tienen que ver con la seguridad, y esas conexiones se mantendrán”.

Una de las funciones más importantes de la madre es regular las emociones de su pequeño. Es básico que le dé el consuelo que necesita. No es tan importante que acierte siempre si el niño/a tiene hambre o sueño cuando llora. Lo importante es que responda a su llamada para que este tenga más ratos de bienestar y menos de malestar”. Así, el niño/a siente que la persona más importante para él está disponible cuando la necesita. Y empieza a gatear por la vida con confianza.

Lo fundamental para un buen apego es la calidad del tiempo, estar tranquila, disponible afectivamente y disfrutar del momento. (magazinedigital)

Hoy es nuestro día, muchas felicidades a todas las mamás.