CacahuetesContienen proteínas, ácido fólico, vitaminas del grupo B (muy importantes para el cerebro de los niños/as) y minerales (como el fósforo, hierro y potasio) importantes para su desarrollo.

Antes de ofrecerles frutos secos por primera vez, hay que tener en cuenta:

Riesgo de alergia. Pueden aparecer reacciones cutáneas y respiratorias. Conviene retrasar su introducción hasta después de los dos años. En niños con antecedentes de alergia, hasta los cuatro años.

Atragantamiento. Además del riesgo de asfixia, los trocitos aspirados pueden lesionar el pulmón por el aceite que destilan, así pues, se aconseja no ofrecer frutos secos enteros hasta que el niño/a haya cumplido los 5 años.

Control del peso. Son alimentos muy calóricos, por tanto, deben consumirse con moderación.

Los frutos secos más alergénicos e indigestos son los pistachos, cacahuetes y nueces.

Los dátiles, albaricoques o las pasas son buenos sustitutivos de las golosinas, además, por su alto contenido en fibra, son el aliado ideal para combatir el estreñimiento. Si vuestros hijos/as son aficionados al picoteo, mejor un puñado de avellanas que una bolsa de patatas fritas, ya que los frutos secos no contienen conservantes y lo que aportan no son calorías vacías.

Artículo: Guía del niño. Nº 130. Octubre 2009