Bebé en el bañoLa higiene es un pilar básico de la salud de los niños pero la mayoría de las veces no tenemos claro cuál es el término justo.

El baño: en los recién nacidos se puede dar cada dos o tres días siempre que mantengamos unos correctos cuidados del cordón y de la piel del niño, sobre todo la zona del pañal.

La hora del baño ha de ser un momento de relajación y preferiblemente antes de la cena para favorecer la relajación previa al sueño.

El jabón debe ser adecuado para su edad y usarse en poca cantidad, poniendo especial atención a la hora de limpiar las zonas de pliegues, más susceptibles de irritación por suciedad o sudor.

También es aconsejable que los niños usen juguetes a la hora del baño ya que les estimula y favorece su posterior relajación previa al sueño.

En cuanto a la limpeza de sus dientes, a partir de los 18 meses es conveniente introducir esta rutina a modo de juego (imitando a sus padres). Al principio se debe usar sólo agua o un poco de pasta pero aquella que sea adecuada para ellos así como el cepillo de dientes.

El entorno, es otra parte que nos preocupa a los padres, si bien al principio no le damos tanta importancia y dedicamos nuestros esfuerzos a esterilizar chupetes y biberones, cuando nuestros peques empiezan a gatear la cosa cambia. En este caso, no debemos preocuparnos en exceso porque los pequeños entren en contacto con la flora bacteriana habitual de nuestro medio, de hecho, es bueno, ya que de este modo, su sistema inmune se desarrolla y crea defensas adecuadas frente a los gérmenes peligrosos (y los que no lo son).

Lo mejor: guiarse por el sentido común y seguir los consejos de nuestro pediatra.

Artículo completo: Revista mi pediatra nº 44