Sobre todo en el caso de los bebés y los niños/as, un ambiente seco puede producirles sequedad en la piel, en las mucosas o en la garganta, así como labios agrietados o picor de ojos.

Por tanto, puede suceder que se agraven posibles problemas respiratorios que tengan los pequeños y los síntomas de gripes, resfriados o alergias.

Por eso, con los humidificadores debemos conseguir una humedad recomendada entre un 45 y un 65%.

Deberíamos adquirir un humidificador si donde vivimos hay un clima especialmente seco. También es conveniente para paliar la sequedad del ambiente producida por la calefacción en invierno.

Consejos a la hora de comprar uno:

  • No te olvides de cambiar el agua de su depósito, siguiendo las indicaciones del fabricante. Muchos modelos utilizan agua destilada.
  • En cuanto a su limpieza, si se usa a diario, debes realizarla unas 2 veces por semana, asegurándote muy bien de que no quedan restos de detergentes que se puedan dispersar posteriormente al ambiente.
  • Cerciórate de uqe no hace muco ruido, porque si no molestará al bebé a la hora de dormir.
  • Cada modelo se recomienda para determinadas situaciones. Por ejemplo, los de vapor caliente se aconseja en caso de inflamación de las vías respiratorias, mientras que el de frío, es mejor para combatir la congestión nasal.
  • Consulta con tu pediatra antes de usarlo, porque puede crear problemas en casos de asma, por ejemplo.

Artículo: Revista Mi Pediatra Nº 70