CraneoNacer es la primera prueba que supera el bebé. Tras el parto algunos bebés tienen la cara congestionada e incluso su cráneo algo deformado pero en unos 15 días volverá a su forma normal.

La cabeza de los bebés está formada por los huesos llamados fontanelas que aún no se han fusionado. Esta inmadurez hace posible que el cráneo pueda “moldearse” para pasar por el canal del parto sin causar daños en el cerebro. La propia comprensión que se produce al dar a luz es la que genera la deformación, aunque en ocasiones se debe al instrumental utilizado por el equipo médico para sacar al bebé (ventosa o forceps).

En los casos, es los que el bebé nace con el cráneo deformado, los especialistas recomiendan cambiarle de posición para evitar que aumente y poder así corregirla rápidamente, es decir, se debe apoyar la cabeza del bebé del lado que no está afectado.

Artículo: Guía del niño. Nº 131