Llega una edad en la que a los chicos/as les cambia el cuerpo; unos asustan a sus padres con la cantidad de comida que toman, otros sorprenden dando el estirón pero también adelgazando mucho o todo lo contrario, cogiendo peso. ¿Qué deben comer? ¿Dónde poner el límite? ¿Cómo prevenir trastornos alimentarios? Jesús Román, presidente de la Fundación Alimentación Saludable, aclara todas las dudas.

Nutrientes. Las necesidades nutritivas de un adolescente son muy similares a las de un adulto, incluso superiores si realizan una actividad física importante. Las chicas, además, necesitan un aporte adecuado de hierro y calcio, en forma de productos lácteos.

Calorías. Para ellas se recomienda una dieta de 2.000 kcal y para ellos, de 2.500 kcal.

Alimentos. En esta época la variedad es esencial. En la dieta de un adolescente no deben faltar frutas, verduras, legumbres, pescados y lácteos. Se recomienda aprovechar los alimentos de temporada ya que la naturaleza ofrece en cada época aquellos nutrientes que más necesita el organismo en ese momento.

Vitaminas. El adolescente que lleva una alimentación variada y saludable, en absoluto necesita un aporte extra de vitaminas.

Agua. El agua a consumir depende del calor que haga y de la actividad física, pero, como el adulto, el adolescente debe tomar alrededor de dos litros diarios.

Actividad física. En esta etapa es fundamental que no descuiden el deporte. Se recomienda que realicen cualquier actividad física que les guste, preferentemente de tipo aeróbica. También pueden ir al gimnasio.

Trastornos alimenticios. El acuerdo, hace tres años, entre Sanidad y la industria textil para unificar tallaje no se cumple, lo que provoca frustración entre los compradores, según una encuesta de la Fundación Imagen y Autoestima. El 87% de la población asegura que su talla cambia según el modelo. En muchos casos, no encajar en la talla deseada lleva a ponerse a una dieta rápida, afectando en especial a los adolescentes.

Para prevenir trastornos alimenticios, Jesús Román recomienda “tomarse interés en lo que hacen los hijos en todos los aspectos: comidas, amistades, estudios, vestir… En la comida, es básico que sepan que hay horarios fijos y que se come sentados en la mesa hablando y no viendo la tele”.

También recordar observar “pérdidas de peso rápidas e injustificadas, cambios repentinos en el carácter o dejar comida en el plato y desmenuzada”.

Artículo: Yahoo.com