Piel en el embarazoDurante el periodo de gestación las fibras elásticas de la piel padecen una gran tensión con el riesgo de quedar marcada de por vida. Estrías, flacidez, arañas vasculares…un sin fin de enemigos la acechan, pero cuidándola con esmero puede atravesar el embarazo de la mejor manera posible.

Hay que fijarse si en la piel de la zona de la tripa, nalgas o del pecho aparece un leve listado rojo azulado, así es como empiezan las estrías, que después se irán poniendo rosadas y mucho más visibles. 
 
 Antes de que esto ocurra hay que saber preparar a la piel para la distensión natural proporcionándola flexibilidad y resistencia. La mejor forma es exfoliándola al menos tres veces a la semana para quitar las impurezas que impiden a la piel respirar y dejarla suave y tersa al instante. También para estimular la renovación celular y brindar resistencia y firmeza a la piel. 
 
Después, hay que aplicar a todo el cuerpo un producto. Es la forma de prevenir las estrías y el “acolchado”, esa distensión de los tejidos que aparece en la parte superior de los muslos y en las nalgas, a veces incluso en mujeres delgadas.
Cuidado especial del pecho
Los senos están compuestos por glándulas contenidas en tejido adiposo que es el que determina su volumen y sólo cuentan como sujeción con el músculo cutáneo superficial del cuello. Su forma, curva y posición dependen casi exclusivamente de la tonicidad de la porción de piel que se extiende desde la base del busto a la barbilla. Este sujetador natural es el que tiene que recibir todos las atenciones para que contengan las mamas en su posición.

 

La exfoliación es también vital y después un producto que reafirme y tonifique la piel y la mantengan flexible para que pueda estirarse sin riesgo de que los tejidos queden distendidos. Uno de los principales ingredientes de este tipo de productos es la Elastina, por conceder flexibilidad, así como las Proteínas de trigo por su efecto tensor.

 

 
Piernas confortables
Pesadez, incomodidad, piel tirante, tobillos hinchados, probabilidad de que aparezcan arañas vasculares que, si no se tratan, pueden llegar a ser varices. Son muchos y variados los problemas que acarrea el embarazo a las extremidades inferiores al tener que soportar el aumento lógico de peso.
 
 

Además, la circulación de retorno se ralentiza como resultado de la presión que ejerce el útero sobre las venas de la pelvis, es esto lo que hace que pesen y se hinchen, sobre todo hacia el sexto mes de embarazo. Pero todo esto puede mitigarse si, para comenzar, se tiene una postura correcta, con la pelvis hacia delante.

Dormir con las piernas ligeramente levantadas, no cruzarlas bajo ningún concepto y mantenerlas siempre que se pueda elevadas puede hacer que el embarazo transcurra sin inconvenientes.

 

Artículo: mujer.terra.es