embarazoLa fragilidad del cuerpo del bebé le hace vulnerable durante el momento de su nacimiento a cierto tipo de lesiones o traumatismos. La causa de las lesiones del bebé durante el parto suele estar en la propia mecánica del parto o en las maniobras obstétricas que se deben realizar en ocasiones.

Los traumatismos obstétricos tienen una incidencia estimada de 6 a 8 casos por cada mil partos.

Los traumatismos o lesiones se ocasionan, en su mayoría, por las fuerzas que se generan durante el proceso de parto: contracciones, compresión del bebé, rotación y tracción.

A estas hay que sumar en algunos casos las causadas por técnicas instrumentales que se apliquen durante el alumbramiento, como la ventosa, los fórceps o las espátulas.

Según el Servicio de Medicina Perinatal del Hospital de Cruces (Vizcaya), el parto de nalgas se considera que entraña el mayor riesgo de lesión fetal.

Las lesiones más frecuentes son las siguientes:

  • Fractura de clavícula: esta lesión por lo general no requiere tratamiento posterior. Los especialistas recomiendan especial atención y cuidado con el bebé al cambiarlo de posición para evitar dolores.
  • Cefalohematoma: es en una inflamación por debajo del cuero cabelludo. Se soluciona por lo general de forma espontánea en uno o dos meses.
  • Parálisis braquial: se debe a una lesión en los nervios del plexo braquial, que provoca pérdida de movimiento o debilidad en las extremidades superiores. En la mayoría de los casos, tiene una curación espontánea durante los primeros seis meses de vida.
  • Parálisis facial: la presión intrauterina o la aplicación de fórceps pueden ocasionar un pinzamiento en alguno de los nervios faciales durante el parto. Si no se rompe el nervio, esta lesión se resuelve por sí misma en un periodo de dos a tres semanas después del parto.

Los factores de riesgo más frecuentes son:

  • Alto peso en el nacimiento: el parto de los bebés con peso superior a 3,4 kilos es por lo general más prolongado, con mayor compresión en la pelvis y que precisa, con más frecuencia, de maniobras de tracción.
  • Tipo de parto: los partos prolongados, con una presentación anormal o malposición fetal, así como los partos que requieren del uso de instrumental, son los más susceptibles de provocar lesiones obstétricas.
  • Necesidad de reanimación: si se ha registrado sufrimiento fetal durante el parto, en algunos casos, es necesario realizar maniobras obstétricas más enérgicas de lo habitual o maniobras de reanimación.

Artículo: www.20minutos.es