FrutaDos piezas de fruta es la cantidad mínima que se aconseja que coman los niños/as a diario. Se les puede ofrecer fruta fresca y alternar con compota, fruta asada o cocida, o zumos naturales. Un buen momento para que los más pequeños coman fruta es ofrecérsela entre horas como un recurso para calmar el hambre.

Se pueden idear diferentes formas de presentación. “Piensa en pequeño: a los niños a veces les gusta más la fruta si se la das en trozos pequeños y de distintos colores”, sugiere Marta Garaulet en su libro “Niños a comer”, con el objetivo de incentivar el consumo de fruta fresca y al natural entre los menores.

Ofrecer la fruta como primera opción de la merienda registra una probabilidad mayor de que se la coman. Después de comer el bocadillo los niños/as están más saciados y con menos apetencia por la fruta, en particular si esta no es un alimento de su agrado.

Artículo: www.consumer.es