PacienciaPara los adultos es algo que, con mayor o menor humor, vamos solventando, pero para los niños suele ser motivo de profundos disgustos y algún que otro espectacular escándalo. A tener paciencia también se aprende y es una destreza que, empezando desde bebé, va a ir desarrollando a lo largo de su vida. Ser paciente nos aporta grandes beneficios, ayudándonos a ser más tolerantes con los demás y a entender que la vida, en el caso de los niños, no siempre es diversión, si no que, también el aburrimiento es necesario para encontrar nuevos alicientes.

Como en la mayoría de valores que debemos inculcar a nuestros niños/as la mejor forma es dándoles ejemplo. Pensad que vuestro hijo/a va a imitar vuestro comportamiento, por lo tanto, ante una espera, puede hacerlo de forma irascible y quejándose o con tranquilidad. De todos modos siempre podemos emplear algunos trucos que nos van a venir muy bien ante una situación que requiera algo de paciencia:

– Llevad siempre algunos pequeños juguetes en el bolso, no os ocuparán mucho espacio y siempre os pueden salvar en un momento de aprieto.

– Los cuentos siempre son un buen recurso.

– Las adivinanzas, los trabalenguas, el juego del “veo, veo”, nombrar objetos que se encuentren a la vista o hacer un listado de animales, frutas, comidas… También, si es en la espera del médico, podemos utilizar una revista e ir nombrando objetos que aparezcan en ella: un coche blanco, una pelota azul, un vestido rosa…

Artículo: Uno más en la familia