Barriga de embarazad

Embarazo

Son muchas las molestias que pueden surgir durante la gestación. La acidez estomacal, las dificultades respiratorias, los dolores de espalda las molestias en la pelvis, los calambres y la hinchazón en los tobillos suelen ser habituales en las mujeres embarazadas. Gran parte de estas molestias pueden aliviarse con el Método Pilates.

Beneficios de practicar esta disciplina durante el embarazo:

1.      Porque es recomendable hacer ejercicio. El ejercicio moderado mejora el estado general de la embarazada, tanto a nivel físico como emocional. Hacer deporte incrementa su nivel de energía, otorga mayor resistencia a los músculos y aumenta la capacidad para sobrellevar la labor del parto. Ahora bien, lo más recomendable es realizar un entrenamiento de bajo impacto, ya que la frecuencia cardíaca en las mujeres embarazadas presenta un aumento significativo durante el ejercicio en comparación con las mujeres no gestantes. Por esta razón, la práctica de Pilates puede ser una buena opción.

2.      Porque contribuye a llevar un mejor embarazo. Gracias a la práctica del Método Pilates, la embarazada podrá superar las diferentes molestias que se producen por los desequilibrios posturales provocados por los cambios hormonales y el aumento de peso. Según las necesidades de la madre en cada etapa del embarazo, se realiza un trabajo muy específico de fortalecimiento y relajación muscular.

3.      Porque no solo genera beneficio físico, sino también anímico. El Pilates específico para embarazadas trabaja aspectos como la resistencia, la musculatura del suelo pélvico o la capacidad de respiración, pero también ayuda a la mujer en la parte emocional.

4.      Porque prepara físicamente el cuerpo para el parto. Fortalece los músculos profundos, proporciona una mayor flexibilidad en las articulaciones y enseña posturas específicas que liberan la pelvis para facilitar el pasaje del bebé durante las fases de dilatación y expulsión.

5.      Porque favorece la recuperación después del parto. En el Método Pilates se hace mucho énfasis en el trabajo de la musculatura de la base de la pelvis, que ayuda a mejorar su postura corporal y contribuye a evitar problemas de incontinencia urinaria o futuros prolapsos vaginales. Además, se lleva a cabo un cuidado muy específico en la musculatura abdominal durante el embarazo y su recuperación después del parto.

La práctica de Pilates durante el embarazo es mucho más que una actividad física. Es muy importante que el monitor que dirija los entrenamientos esté cualificado para proporcionar a la embarazada información sobre los cambios que sufre, tanto los relativos al bebé como a los que se producen en su propio cuerpo. El objetivo es que le prepare para cada etapa del embarazo, para el parto y el posparto. El entrenamiento específico comienza desde los inicios del embarazo y culmina entre 4 y 6 meses del parto, aunque es un tiempo estimativo, ya que dependerá de cada mujer.

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