Coexistimos con más de 400 especies de bacterias que habitan en nuestro sistema digestivo. Algunas de ellas son beneficiosas para el organismo, mientras que otras, menos deseables (patógenas), son productoras de enfermedades (infecciones, inflamación, gases, diarreas e incluso alergias e intolerancias). En los últimos años, el “término probiótico” se ha convertido en algo habitual en nuestro vocabulario pero …
¿Qué son los probióticos?
Son microorganismos vivos que ingeridos en cantidades óptimas, aportan importantes beneficios a nuestro organismo.

Para que un microorganismo sea considerado probiótico, no sólo debe permanecer vico, sino que además debe “sobrevivir”, con un recuento importante, tras atravesar las barreras del sistema digestivo.
Los probióticos nos ayudan a mantener la salud intestinal, reforzar las defensas naturales del organismo y a protegerlo de las bacterias “dañinas”.
Los probióticos actúan a nivel del tubo digestivo. Por una parte, ayudan a regular la flora bacteriana, creando un medio desfavorable para los microorganismos causantes de infección: cuando los probióticos pasan al estómago, se pegan a las paredes del sistema digestivo, evitando el crecimiento de las células intestinales, incrementando la respuesta del sistema inmunológico ante los diversos agentes agresores.
Los probióticos ayudan a:
Reforzar las defensas, potenciando la función inmunológica y de resistencia a las infecciones.
Mejorar la digestión, favoreciendo la absorción de nutrientes y minerales como calcio, magnesio, hierro y zinc.
Prevenir y tratar problemas como la diarrea, el estreñimiento o el exceso de gases, ya que se encargan de recuperar el equilibrio de la flora intestinal.
Actualmente es muy común encontrar diversos alimentos enriquecidos con distintas variedades de probióticos, pero las más utilizadas continúan siendo las bacterias lácticas, especialmente las que podemos encontrar en productos lácteos fermentados: yogures, quesos …
Lo importante de los probióticos no es sólo su presencia, sino la cantidad y la continuidad en la toma.
Sabías que …?. Bifidobacterium Lactis, es un probiótico que se descubrió en 1899 en los bebés alimentados con leche materna. Los científicos han encontrado importantes cantidades de este microrganismo en el intestino de los bebés lactantes, sus beneficios sobre la flora intestinal son ampliamente conocidos.
Además… Un estudio realizado en China y publicado en la revista “Pediatrics” hace hincapié en los beneficios de los probióticos como fuente de defensas frente al uso abusivo de fármacos que en ocasiones pueden resultar perjudiciales.
Artículo: Fitoterapia y salud