dientesEl bruxismo (el rechinar de dientes) o morderse las uñas son conductas que tienen su lado positivo; son conductas que benefician al cerebro.

Según se desprende de una investigación de la Universidad del País Vasco, conductas orales repetitivas como el bruxismo, masticar chicle o morderse las uñas, que se realizan de forma automática o inconsciente en situaciones de elevada tensión emocional benefician al cerebro.

El estudio, dirigido por el doctor Francisco Gómez, presenta datos experimentales en roedores que avalan la hipótesis descrita de que el hábito bruxista podría ser, un mecanismo de descarga que desarrollan inconscientemente las personas para así “aliviar”, en parte, las consecuencias de la ansiedad o el estrés sobre el propio organismo.

Existe una asociación significativa entre la liberación de dopamina en el cerebro frontal con la conducta de tipo bruxista. En una situación de estrés se activan numerosas áreas del cerebro, que libera múltiples neurotransmisores, entre ellos, la dopamina, que está involucrada en la regulación de las emociones ante situaciones de angustia y ansiedad, además de estar muy implicada en la aparición de aquellas.

No obstante, los investigadores recuerdan en el caso del bruxismo que se trata de un hábito oral muy nocivo para el aparato masticatorio (desgaste excesivo de dientes, enfermedad periodontal, mialgias masticatorias y problemas en la articulación de la mandíbula), que afecta hasta a un 20% de la población.

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