fútbolRobert Cantu, neurocirujano y codirector del centro para el estudio de la Encefalopatía Traumática de la Universidad de Boston advertía en el The New York Times sobre los peligros de los golpes en la cabeza en todo tipo de deportes entre los más pequeños. Pero todavía hay demasiadas preguntas en el aire para los responsables políticos y de los respectivos deportes.

“La exposición a golpes en la cabeza supone un riesgo demasiado alto. Somos conscientes de la la vulnerabilidad de los cerebros de los niños/as, pero lo más preocupante es lo que no sabemos, ¿Cómo afectarán los golpes que sufra un niño/a de 9 años cuando cumpla los 30, o los 50?”

El debate en Estados Unidos gira, sobre todo, alrededor del fútbol americano y no son pocos los expertos, entre los que se encuentra Cantu, que están a favor de prohibir los placajes para limitar los golpes. Y es que son varios los casos de exjugadores de fútbol americano, boxeo, rugby o hockey hielo que fallecieron a edades tempranas como consecuencias de traumatismo craneoencefálico crónico (CTE).

Pero no solo el fútbol americano de base está en el punto de mira. El fútbol es uno de los deportes más proclives a los traumatismos craneoencefálicos, no en vano “en 2010 el fútbol tuvo una tasa más alta de conmociones cerebrales entre menores que practicaban baloncesto, béisbol o lucha libre”, afirma Cantu, que está a favor de la eliminación de los remates de cabeza hasta los 14 años, pero hay otros expertos en la materia que incluso elevarían la prohibición hasta los 18.

Este asunto no parece estar encima de la mesa de la FIFA, que rechaza introducir una regla que cambiaría por completo el fútbol base. “No tenemos evidencias claras de los efectos negativos de cabecear el balón o pequeñas conmociones. Por un lado el cerebro de los pequeños parece más vulnerable y la recuperación debe tomar más tiempo que en un adulto, pero por otro lado la enorme plasticidad del cerebro de los niños/as quizás sea más capaz de compensar los golpes”, explica Jiri Dvorak, neurólogo y jefe de la oficina médica de la FIFA, que habla de opiniones dispares en los estudios.

Artículo: www.eurosport.yahoo.com