Ser sociableLos bebés son sociables desde que nacen. Por eso cuando en el paritorio lo ponen sobre vuestro pecho, sus ojos se quedan fijos en vuestro rostro: aún no ven con nitidez, pero la cara humana –sobre todo la vuestra– es ya la imagen que más les atrae.

Desarrollar esa capacidad les llevará tiempo, pero en este proceso son esenciales los primeros años, especialmente el primero, en el que se forma la base de sus habilidades sociales. Y el elemento más determinante en este sentido son las mamás, ya que el modo en que os relacionáis con ellos/as les enseña quienes son y les proporciona el modelo para relacionarse con otras personas.

Desde el principio, cuando respondeis a sus necesidades y cuando les hablais y abrazais, los pequeños/as se sienten queridos/as, una sensación que contribuirá a hacer de ellos/as una persona segura y confiada.

A la sexta semana aparece su primera sonrisa y, aunque aún no es un gesto selectivo (sonríe también a su peluche o a la pared), es más duradero cuando las mamás estan con ellos/as. Y es que en estos meses vuestro/a hijo/a está en estrecha sintonía con vosotras, tanta que se viven a sí mismos como parte vuestra. Poco a poco, sin embargo, van empezando a descubrir su cuerpo y comienzan a intuir que son personas independiente de su madre, un descubrimiento que será el primer paso para abrirse al mundo que less rodea.

En esta época ya sonríen, balbucea, agita sus brazos para pedir contacto…Hacia el octavo mes se produce un paréntesis en este proceso de apertura: es la fase del miedo a los extraños, que coincide con el punto máximo de apego a su mamá e indica lo fuerte que es el vínculo que os une. Eso sí, en esta etapa hay niños/as que se asustan de los adultos pero muestran interés por otros bebés.

Si a vuestro/a hijo/a les ocurre, es muy probable que de mayor vaya a ser comunicativo. Si, por el contrario, se retrae también ante otros bebés, quizá vaya a ser tímido/a. Y si no les presta atención, puede que todavía sea algo inmaduro/a a nivel social.

Cómo ayudarles:

  • Mímarles mucho. Abrazos, besos, cosquillas… Desde el principio vuestro/a hijo/a necesita vuestro contacto para sentirse seguro/a.
  • Háblarles. Contarles lo que hacéis, nómbrarles las distintas partes de su cuerpo y los alimentos que vaya conociendo…
  • Juega con ellos/as. Son muy positivos los juegos que les enseñan la reciprocidad de las relaciones, como dar y recibir un juguete, el cucú-tras, esconderte para que os busquen…
  • Mantener una actitud abierta. Si alguien le sdice algo, responded, sonreir… Ver que os agrada les tranquilizará.

 

Artículo: Crecerfeliz.es