Alrededor de 300.000 niños/as en España tienen altas capacidades intelectuales, pero solo unos 20.000 participan en algún programa especializado para sacarlas partido.

Así lo declaró Isabel Durán, directora de Programas de Fundación Pryconsa, que desde 2006 desarrolla un proyecto piloto de atención a alumnos de Primaria con altas capacidades intelectuales en nueve centros públicos de la Comunidad de Madrid.

Según Durán, “si mantenemos la media de los países desarrollados (entre un 2 y un 3% de población con altas capacidades), en España debería haber alrededor de 300.000 niños/as con dichas cualidades”, pero “solo unos 20.000 (el 6,7%) participa en algún programa de atención personalizada”, agregó.

A su juicio, “la falta de atención resulta especialmente grave en el caso de los niños/as más inteligentes, pues una característica muy presente en ellos es el desinterés”. “A un niño/a que ya sabe leer no se le puede pedir que esté con la cartilla y junte la m con la a, porque obviamente solo querrá que le dejemos en paz”, resaltó.

De hecho, es muy frecuente que estos niños/as desarrollen problemas de relación con sus padres y compañeros, presenten casos de fracaso escolar, intenten disimular sus habilidades y manifiesten todo tipo de desarreglos emocionales, pues “viven una disonancia entre su desarrollo intelectual y su madurez emocional”.

“Por motivos culturales, una niña quiere todavía menos destacarse del entorno y aunque sepa todas las preguntas del profesor, rara vez levantará la mano”, declaró.

Se ofrece formación y sensibilización al profesorado y preparan sociogramas (distintos test), a fin de que luego los formadores se los pasen a sus alumnos en clase.

El objetivo de estas pruebas es que el profesor seleccione a un grupo de “posibles”, que luego se derivan a los departamentos de orientación, donde ya se realiza un seguimiento más personalizado de cada uno y se determina si son casos de altas capacidades o no. Según la experiencia de esta especialista, el índice de acierto de los profesores es casi del 100%.

El siguiente paso consiste en que cada alumno reciba una atención personalizada, “acorde a sus necesidades”. “Nuestra propuesta es el aprendizaje cooperativo, siempre dentro de la misma clase”, que parte de la premisa de dividir a los alumnos en pequeños grupos (con niños/as de distintas capacidades y habilidades), a fin de que el profesor encargue a cada uno la tarea que mejor se adapte a su desarrollo e intereses.

De este modo, todos resultarán satisfechos y aprenderán, dijo la responsable de Fundación Pryconsa, cuyo objetivo es extender este proyecto a todos los centros de la Comunidad de Madrid y de España.

Para ello, la fundación ha impartido varios cursos de formación al profesorado y acaba de editar junto a SM “Alumnos con altas capacidades y aprendizaje cooperativo, un modelo de respuesta educativa“, donde recoge los casi seis años de experiencia.

Desde 2006 han visto cómo los alumnos ya brillantes que participaban en el programa se desarrollaban mucho más y además se ha logrado que otros muchos salieran del desinterés y sacasen partido a su genialidad.

(SERVIMEDIA)

Artículo: www.lainformacion.com