Redes socialesTal y como explica John Echeverry, socio fundador de una agencia de publicidad interactiva., el objetivo de ‘Banana connection’ es preparar a los más pequeños en el mundo de las redes sociales: “Se encontrará con un entorno dinámico y adaptado a su edad, con contenidos que fomenten tanto la creatividad como la comunicación, así como un espacio que promueva el respeto y el valor social donde puedan expresar sus gustos”, asegura.

“De esta forma, cuando den el salto a otras redes sociales irán con un mínimo de aprendizaje tanto de los posibles riesgos como de las ventajas. (…) Además, tenemos a disposición de los usuarios el grupo del buen uso de las redes sociales, donde encontrarán información de interés y con un moderador que resolverá sus dudas”.

De hecho, cuando comenzaron a idear la red social se encontraron con una dificultad: ¿cómo gestionar la privacidad de los más pequeños?.

“Pensábamos que para los niños/as era vital su privacidad y que sintieran que su perfil es realmente suyo y darles esa libertad de que los padres no necesitan estar a su lado como un policía para que ellos puedan  navegar. Por otro lado igualmente hablamos de niños/as y no podemos dejarles a la deriva, es aquí dónde el desarrollo de un perfil para padres vía web y una app para dispositivos móviles eran vitales”, reflexiona Echeverry.

Así, decidieron crear un código de acceso para la red social. Una vez registrado, el pequeño podrá enviar solicitudes de amistad. Sin embargo, éstas deberán ser aprobadas previamente por los padres del que invita, algo que hará a través de una herramienta de control parental o una app desarrollada para móviles iOS y Android.

Una vez aprobado el acceso del nuevo usuario a la red social, recibirá un código con el que podrá registrarse, eso sí, en compañía de los padres.  En ese momento éstos podrán asociar la cuenta de Banana con su perfil en Facebook o vincularlo a su mail para recibir las notificaciones y acceder al control parental a través de la web.

“Creemos que el problema actualmente es la falta de educación tanto de padres como de los propios niños/as en este aspecto y la solución no es prohibir si no educar” asegura Echeverry.

La red social va dirigida a niños/as de los 7 a 13 años, sin embargo, también hay un espacio en la misma para los docentes. Así, los educadores tienen la posibilidad de crearse un perfil para comunicarse con la clase (siempre de forma grupal) o para enviar comunicados a los padres directamente a los móviles.

La red cuenta con varias similitudes que le acercan a la conocida red social. Por ejemplo, un usuario infantil puede colocar su foto de perfil, crear sus álbumes de fotos, unirse a grupos de interés (sólo los pueden crear grupos los educadores, y los padres pueden hacer seguimiento desde su perfil) o acceder al BananaTube: una sección que realiza búsquedas en el propio Youtube sin salir de ‘banana’ pero pasando por un filtro de palabras para minimizar las búsquedas indeseadas.

Asimismo, el niño/a puede colocar listas de reproducción de vídeos musicales en Banana Music o escuchar emisoras de diferentes géneros musicales o acceder al Banana Game. Sin embargo, el padre podrá consultar tanto las secciones de fotos, vídeos, grupos y amigos de su hijo/a y si lo cree necesario podrá eliminar dicho material o amistad. Los filtros de privacidad son totalmente cerrados y los usuarios que no son amigos no pueden ver el perfil de un usuario que no pertenece a su grupo. Asimismo, los niños no pueden tener como amigos ni a padres ni a educadores.

De momento ‘Bananaconnection’ está funcionando en beta con unos 200 usuarios pero ya está preparados los primeros 5.000 códigos para la entrada escolar. No obstante, todavía hay algún aspecto que perfilar, como el hecho de hacer una continuación de la red cuando los usuarios cumplan los 18.

Artículo: www.lainformacion.com