contraccionesHablamos de útero irritable o irritabilidad uterina cuando, ante cualquier estímulo, el músculo del útero responde produciendo pequeñas contracciones continuas y de baja intensidad, que si no se detienen pueden producir la dilatación del cuello del útero.

Normalmente, esta alteración se asocia a infecciones en el útero (endometritis), enfermedades del aparato reproductor (endometriosis, enfermedad inflamatoria pélvica) o cicatrices de la cavidad uterina (por cesáreas previas, legrados repetidos, intervenciones de miomas…). Otras veces se produce sin que se conozcan sus causas.

No es un problema grave ni para la madre ni para el feto, pero sí produce molestias importantes y en ocasiones requiere el ingreso de la mujer y la administración de fármacos para frenar las contracciones, a veces, tan sólo es necesario estar en reposo.

Articulo: Revista Ser Padres. Febrero 2013