Navidad2En pocos días estaremos todos inmersos en estas fechas tan entrañables y a la vez tan estresantes, lo primero, las vacaciones de nuestros hijos y qué hacer cuando se acaba el cole.

Estas fechas ilusionan mucho a nuestros hijos pero tienen sus inconvenientes: se acaba la rutina del día a día, horarios más flexibles, comidas diferentes y muchos, muchos regalos.

Es normal que en estos días estén sobreexcitados.

Intentemos poner orden al desorden y sin perder la cabeza:

 

  1. Sacad tiempo para compartir con ellos las tradiciones navideñas: ir a ver belenes, escribir la carta, pasear por las calles iluminadas, etc.
  2. Si os visitan o visitáis a familia con la que no mantenéis contacto continuo, hacer planes con ellos. Ampliar su círculo familiar enriquecerá la vida de vuestros hijos y hará que se sientan más queridos y protegidos.
  3. Aunque rompamos su rutina estos días tan señalados, no os preocupéis ya que es bueno de vez en cuando para que aprendan a adaptarse a los cambios. Eso sí, para que la vuelta a la “vida normal” no sea “traumática” mejor mantener unas normas, como pueden ser: se pueden ir a la cama más tarde los días señalados pero el resto mantener un horario, o  también dejarles tomar algún dulce de más pero que se acostumbren, por ejemplo, a merendar fruta.
  4. Son fechas para que estén predispuestos a pedir y pedir, así que no hay que comprarles todo lo que piden, hay que enseñarles a elegir, así aprenden a valorar las cosas y se acostumbran a tomar decisiones y, al descubrir que no pueden tener cuanto se les antoja, se hacen resistentes a la frustración.
  5. Es el momento ideal para enseñarles a ser solidarios. Pedirles que elijan alguno de sus juguetes que estén en buen estado para dárselos a los niños que no pueden tenerlos. Con este gesto empezarán a ser más sensibles a las necesidades y circunstancias de los demás.
  6. Si vuestros hijos ya son mayorcitos y opinan sobre sus gustos y actividades, deberéis dejarles claro cuáles son sus límites y enseñarles que también es importante tener en cuenta las necesidades de los demás.

Consultar artículo en Crecer Feliz. Nº 255. Diciembre 2009.