potitosLa Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición se encarga de regular estos productos. Los potitos son alimentos en conserva. Sin embargo, es una conserva de lujo que está sometida a fuertes controles de calidad por parte de los fabricantes. La legislación aporta garantías precisas a nivel de las materias primas, de la composición y el etiquetado.

Los alimentos ofrecen una seguridad bacteriológica total, no contienen aditivos, ni pesticidas y tienen una consistencia adaptada a las necesidades del bebé.

Desde el punto de vista de la “educación nutricional”, los potitos facilitan el paso progresivo de la alimentación exclusivamente láctea a la alimentación consistente.

Sin embargo, además de su elevado precio, también tienen otros inconvenientes.

Si comparamos un potito de verduras o frutas de 100 g con el mismo peso de puré de verduras o compota de frutas naturales, comprobamos que el potito tiene el doble de azúcar. Esto se debe al azúcar o fécula de cereales que se tiene que añadir para “unir” las preparaciones industriales.

Si comparamos el valor nutricional del puré de carne de un potito de 100 g con el de carne fresca, resulta que los potitos son de dos a tres veces menos ricos en prótidos y grasas y que aportan más azúcares que la carne. Esta diferencia es también consecuencia de añadir harina de cereales o almidón de patata.

Otros inconvenientes son :

  • Los sabores reales están atenuados, casi todos los potitos tienen el mismo sabor
  • No se pueden comer con los dedos, algo que a los bebés les encanta
  • El tamaño de los recipientes no siempre está adaptado
  • La presentación en forma de puré entorpece la educación de la masticación de los trocitos.

Dr. L.l Rossant, Dra. J. Rossant-Lumbroso.

Artículo: www.yahoo.tendencias.com