Aunque no nos gusten, forman parte de la evolución natural de los niños/as.

El lenguaje del niño/a empieza a desarrollarse desde antes de pronunciar su primera palabra, cuando escucha la forma de entonar, los ritmos y cadencias de los que le rodean.

Alrededor de los 3 años, pueden tener un vocabulario de unas mil palabras y su capacidad de aprender nuevas expresiones es enorme. En un momento dado percibe que existen determinadas palabras que se expresan con especial énfasis y provocan reacciones en los oyentes, son las “palabrotas“.

Las palabrotas son divertidas para los niños/as y ellos/as saben que tiene un poderoso efecto.

Pautas anti-palabrotas
  1. Enseñarles un lenguaje apropiado para cada momento.
  2. Dotarles de un vocabulario amplio, carente de palabras malsonantes. Esto les ayudará a expresarse con fluidez, siendo capaces de cambiar la palabrota por otro vocablo sin tener que pararse a pensar.
  3. Evitar que las palabras mal sonantes se conviertan en un hábito.
  4. Actuar con naturalidad en las primeras ocasiones. Reírles la gracia o reaccionar con enfado fomentará su uso.
  5. Averiguar por qué dice palabrotas, entended sus motivos y anticiparos a los hechos.
  6. No perder los nervios. Si no estáis seguros de reaccionar con calma, tratar el tema mas tarde.
  7. Ser firmes en la desaprobación de las palabras malsonantes. Hacer reflexionar al niño/a sobre las consecuencias de sus actos en los demás, y dejar claro como queréis que se comporten.
  8. Tener paciencia y perseverancia, esto no se soluciona de la noche a la mañana.
  9. Dar ejemplo
  10. Explicarles que este tipo de palabras molestan, que no son respetuosas.
Trucos para que dejen de decir palabrotas
  • Jugando a transformarlas. La idea es mostrarles que no entendemos lo que nos quieren decir y que nos lo repitan de otra forma, inventando palabras graciosas o con rimas… Por ejemplo, si dicen “cara pedo” cambiarla a “cara flor”. Añadirle un matiz de humor al asunto ayudará a relajarnos y el niño/a acabará comprendiendo que no merece la pena hablar mal.
  • Premios y recompensas. Pactar con ellos/as los días que deben pasar sin decir palabrotas y como resultado tendrán un premio.
  • Lecturas alternativas. Ofrecerles a los peques libros entretenidos, adecuados a su edad (con personajes ingeniosos que utilicen expresiones y exclamaciones divertidas). De esta forma, ampliarán su vocabulario.
Artículo: Revista Mi Pediatra. Nº 70

————————————————————————————————————————-

chintin.com es mucho mas, registrate en nuestra páginas web y disfruta de secciones como el directorio de empresas, donde podrás conocer y valorar tiendas, empresas y profesionales relacionados con el mundo infantil, la agenda donde descubrirás cuales son los eventos interesantes para disfrutar con tus hijos, la sección Te Interesa con consejos, recetas y mucho mas…

También podéis seguirnos en Twitter y Facebook.