desarrollo psicomotorA los bebés de 3 a 6 meses les encantan los sonajeros. Esto es así no solo porque les atraen sus colores y sonidos, sino porque jugando con ellos descubren de manera casi inmediata qué son capaces de hacer, que sucedan cosas a su alrededor, un hallazgo que les produce una enorme satisfacción (despierta la confianza en si mismos) y que resulta básico para su aprendizaje y para el desarrollo de su inteligencia. Es la fase “sensoriomotora”.

No hay duda que el sonajero estimula el oído, la vista y el tacto de los pequeños. Se ha comprobado que los sonidos del sonajero quedan grabados en su mente y si vuelven a oírlos de adultos, les evocan su infancia inmediatamente, aunque ellos no sepan por qué.

Al final de este trimestre observaréis que vuestro hijo/a solo tiene que hacer un par de intentos para coger su sonajero. Este avance se produce porque a base de jugar con él entrena su coordinación óculo-manual. Ademas, como su sistema nervioso estará mas maduro, le permitirá una mayor coordinación de movimientos y se entusiasmará yendo a por él reptando, cogiéndolo y agitándolo.

Articulo: Revista Crecer Feliz. N. 295