FrutasLos más pequeños se muestran reacios, en general, a consumir fruta, excepto el plátano, fácil de pelar y de agradable sabor dulce. Pero la clave para iniciarse en una dieta sana y variada está en que prueben otras frutas, ya que ciertas vitaminas y minerales abundan en unos tipos de fruta mientras escasean en otros.

El plátano contiene mucho potasio, pero apenas vitamina C.

Los niños han de comenzar el día tomando frutas: un zumo en el desayuno o rebanadas de plátano, fresas.

Las frutas con piel dura (plátano, naranja, mandarians) o más duraderas (manzana) se pueden llevar a cualquier lugar.

En casa, colocar las piezas de frutas, dispuestas de un modo atractivo, jugando con los colores y las formas, en un cuenco sobre la encimera o mesa de la cocina, en la mesa del comedor o a la vista en el frigorífico. Si los más pequeños las ven y,  sobre todo, comprueban que los padres comen fruta a menudo, es muy probable que ellos también se animen.

Añadir frutas en pequeños trozos o en puré a las recetas: lomo con puré de manzana, pollo con piña, pescado con naranja.

Artículo: Eroski Consumer. Marzo 2010