Más de un millón de niños/as españoles en edad escolar sigue mojando la cama después de los cinco años, aunque el problema continúa hasta en el 2% de los menores por encima de 16 años, lo que afecta a su rendimiento escolar, a sus relaciones sociales, a su vida diaria y a la de su familia.

El sufrimiento que atraviesan los afectados se refleja claramente en sus dibujos, como muestra un nuevo libro titulado “Coloresis” , coordinado por Francisco  Javier Quintero, jefe de Psiquiatría del Hopsital madrileño Infanta Leonor, y José Luis Montón, pediatra del Centro de Salud Mar Báltico de Madrid.

La publicación, en la que han participado 225 pediatras de España, analiza doscientos dibujos correspondientes a cincuenta casos de enuresis nocturna, en pacientes entre cinco y catorce años.

Quintero ha resaltado la valía de los dibujos como herramienta para la comprensión del mundo infantil, pues en ellos se vuelca su experiencia vital cuando la palabra carece de agilidad y fluidez.

Dibujos

El pediatra ha recordado que los niños/as, sobre todo a edades tempranas, no son siempre capaces de verbalizar sus sentimientos, por lo que los dibujos se perfilan como una herramienta muy útil para la manifestación de sus vivencias y emociones, miedos, preocupaciones y frustraciones.

Montón ha agregado que la interpretación del grafismo, desarrollado a finales del siglo XIX, está relacionada con múltiples aspectos entre los que se encuentran la posición de la hoja, la secuencia de los elementos, el tamaño, la colocación en el espacio, la presión, los trazos, los detalles, los colores, la temática, la omisión de detalles importantes o el movimiento.

Ambos han coincidido en que los niños/as enuréticos, que orinan sin despertarse al menos dos o más veces en un mes, sienten inseguridad, malestar y baja autoestima, por lo que, en la gran mayoría de los casos, tienen baja motivación escolar, timidez, aislamiento social, sentimiento de vergüenza y culpa.

Actividades extraescolares

Esta situación limita sus actividades extraescolares, como la asistencia a campamentos o a casa de sus amigos, y supone un problema en casa con trastornos en el sueño para la familia que debe hacer cambios y lavado de ropa frecuentes, carga económica (se estima que supone al año un gasto superior a mil euros), trastornos psicológicos y ocultaciones del asunto, en ocasiones.

Artículo: eldiariodecantabria.com