Gastroenteritis es el término que se aplica en general a un grupo de trastornos cuya causa son las infecciones y la aparición de síntomas como pérdida de apetito, náuseas, vómitos, diarrea moderada a intensa, retortijones y malestar en el abdomen. Junto con los líquidos corporales se pierden los electrolitos, particularmente el sodio y el potasio y esto puede provocar deshidratación en los más pequeños.

Las epidemias de diarrea en lactantes y niños/as son generalmente causadas por microorganismos presentes en el agua o en los alimentos contaminados habitualmente por heces infectadas.

Las gastroenteritis pueden deberse a multitud de microorganismos patógenos entre los que se incluyen bacterias, virus y parásitos. La gastroenteritis vírica es la causa más frecuente de diarrea infecciosa aguda en los niños/as pequeños.

La mayoría de los episodios de diarrea aguda son autolimitados y no necesitan más que una adecuada hidratación con abundante ingesta de preparados ricos en sales y azúcar y zumos naturales. A los niños/as se les ofrecen líquidos con frecuencia, preferiblemente en pequeñas cantidades cada vez, para prevenir  los vómitos.

Puesto que la vía más frecuente de adquisición de una infección intestinal es a través de los alimentos o agua contaminada  se debe cuidar el estado de los productos ingeridos, tanto su conservación como su cocinado. No beber agua de ríos o fuentes estancadas, lavar adecuadamente la verdura que se va a ingerir cruda, evitar el consumo de productos que tengan entre sus ingredientes huevo crudo y hayan estado sometidos a altas temperaturas y un buen cocinado de carnes pueden evitar muchas infecciones.

Artículo: eldiariodecantabria.com