Érase una vez un grupo de comerciantes que se dedicaban a llevar ilusión de un lado al otro del mundo. Su historia comenzó hace más de 35 años en un lugar de la Hispania de cuyo nombre… me acuerdo: Villena.

Eran sólo unos cuantos que decidieron juntarse para hacerse grandes y poderosos. Como la unión hace la fuerza, pronto pudieron lanzarse a conquistar el mundo importando la magia del lejano oriente para llevarla a todos los rincones de su patria querida.

El éxito les acompañaba en su día a día y con la llegada de la Olimpiada del ’92, decidieron ponerle nombre a su equipo. A partir de entonces, aquel grupo de luchadores se llamaría Juguettos. Su identidad y su forma de entender el mundo dejarían huella en la imaginación de miles de niños.

Cuenta la leyenda que hoy, gracias al buen curso de su historia, aquel grupo de comerciantes ha podido fundar un precioso país sin fronteras al que llaman el País de Siempre Jugar.

Los juguetes que hacemos en el País de Siempre Jugar son diversión para todos los públicos.

En todos estos años hemos aprendido que no todo el mundo se lo pasa pipa con lo mismo. Por eso, creamos juguetes a la medida de cada niño.

Quien tenga entre 0 y 12 años encontrará la ilusión en más de una de nuestras marcas. Todas ellas, ofrecen las máximas garantías de seguridad y calidad a precios muy competitivos.