bebéLos bebés afectados por esta alteración metabólica no pueden asimilar un componente de las proteínas llamado fenilalanina, que se acumula en su sangre y acaba comprometiendo su desarrollo.

Gracias a la prueba del talón (análisis de sangre que se realiza a todos los neonatos a las 48 horas de nacer) se puede detectar esta patología.

Durante los primeros meses de vida la fenilcetonuria no presenta síntomas. Pero si no se trata, a los 6 meses el pequeño puede empezar a mostrar poco interés por su entorno y un evidente retraso motor. Al año también se verá afectado su desarrollo intelectual y sus habilidades sociales. A partir de los 2 años pueden presentarse convulsiones, irritabilidad, hiperactividad.

Todo esto puede evitarse con el diagnóstico precoz y con un tratamiento adecuado que nuestro médico nos debe indicar.

Revista Crecer Feliz. N. 301