Foto del cuello de una niñaLa laringitis es una patología muy frecuente en la infancia, sobre todo en los niños y niñas menores de 5 años. Se trata de la inflamación de la laringe la cual anatómicamente está situada después de la faringe, la epiglotis es su puerta de entrada y a través de la laringe el aire llega a la tráquea y los pulmones. Las cuerdas vocales se encuentran ahí por lo que cuando se inflama la laringe se produce una afonía por la proximidad anatómica.

La causa de la inflamación es una infección, de causa vírica, ocasionada por los virus Parainfluenza 1 y 2 (responsable del catarro común) y por el virus de la gripe. Por tanto dada la alta frecuencia de estos virus que se transmiten por las secreciones salivares de unos sujetos a otros, el número de niños afectos anualmente por este problema es muy elevado.

Clínicamente esta enfermedad se manifiesta por la presencia de una tos denominada perruna (por asemejarse a la tos que a veces emiten los perros), que es seca, contínua y que se exacerba con el ejercicio o el llanto. Se puede acompañar de fiebre alta, ya que es una infección, acompañada de decaimiento y presencia en algunos casos de pequeñas erupciones en la cara (petequias) producidas por el gran esfuerzo que se produce al toser. Los vómitos, el rechazo del alimento y la afonía suelen acompañar normalmente a este proceso.

Es un cuadro frecuente y de predominio estacional, en el otoño es mucho más frecuente dada la mayor incidencia de los virus. La enfermedad suele durar una semana.

La existencia de un cuerpo extraño a dicho nivel puede ocasionar una tos similar, el pediatra deberá siempre descartar esta posibilidad. Por otro lado merece la pena comentar la existencia de esta misma tos laríngea en muchos recién nacidos por la existencia de una inmadurez de la tráquea (traqueomalacia) que hace que durante los primeros meses cuando lloran o incluso respiran, emiten un estridor característico que desaparece sobre el año de vida sin precisar medicación y que cuando se resfrían o lloran pueden tener accesos de tos que asemejan a la laringitis.

El tratamiento en los casos leves es sintomático, buena hidratación oral, humedad ambiental, antitérmicos para la fiebre. En algunos casos, el cuadro mejora al sacar al niño al balcón y que respire un ambiente más frio. Cuando el cuadro clínico es más grave,  vuestro pediatra os indicará el tratamiento a seguir.

Artículo: Las Provincias