Desde hace un año Mercadona mantiene reuniones continuas con clientes en diversos laboratorios de innovación que recrean un salón de peluquería, una cocina y un baño.

Mercadona lo llama “ponerse el delantal” pero la idea principal es tener un contacto directo con los consumidores para lanzar las innovaciones que ellos reclaman. De esas reuniones, de las que ya se han celebrado 1.200, han surgido ideas como “el vinagre multiusos” para el hogar, que ya es superventas con más de 3 millones de unidades vendidas. También la incorporación de una tapa de plástico para las latas de atún de un kilo, ya que los clientes se quejaban de que se quedaba seco. El resultado es un incremento de las ventas del 50% en dicho producto.

En total, la opinión de los clientes han llevado a Mercadona a cambiar más de 75 productos, algo fundamental para una empresa que tiene al consumidor en el centro de todas las decisiones.

Artículo: Capital. Nº 144