Bebé llorandoLos niños poseen ciertos reflejos desde su nacimiento, que son fundamentales para su supervivencia. La principal herramienta de la que disponen es el llanto a través del cual se manifiestan y avisan de sus necesidades. Si en algún momento sienten que sus necesidades no son satisfechas tienen sus propias estrategias para lograr llamar la atención de los adultos.

Y en ocasiones, el método que adopta el niño para comunicarse es la agresividad, pegando, mordiendo o gritando.

Al niño que pega, muerde o escupe debemos de hacerle entender que está muy mal lo que ha hecho y debemos dejarle un ratito solo para que piense sobre lo que ha pasado.

Además, si frente a una escena desagradable lo abrazamos tiernamente, casi milagrosamente, su agitación y rabieta cesarán y buscará cobijo entre nuestros brazos sintiéndose protegido.

Sin duda la mejor arma contra la rabia muchos mimos y un gran abrazo.

Artículo completo de Laura Gutman (terapeuta familiar) en revista Lecturas nº 2.990